Una respuesta que no alcanza a interpretar la razón de la derrota
Clarín
Buenos Aires, 8 de julio de 2009
Por Eduardo Van der Kooy
“…Las variantes anunciadas reflejan además otras flojedades políticas. Ni insinúan un regreso a la transversalidad, casi imposible a esta altura, ni atinan a tender nuevos puentes con un peronismo que recela al Gobierno y que todavía no ha logrado digerir la dura derrota…Ese paisaje confirmaría un aspecto que se acentuó desde que Cristina sustituyó a Kirchner: el aislamiento político, la esterilidad para abrir y construir espacios nuevos”. (Clarín. Argentina)
"…la cantidad de variantes en el Gabinete, que empezaron con la salida de Graciela Ocaña en Salud y Ricardo Jaime en Transporte y continuaron ayer con otros cinco relevos, no parecen guardar ninguna relación con la interpretación política del nuevo mapa que quedó esbozado en la Argentina.
Al fenómeno lo pueden explicar, sobre todo, dos circunstancias. Primero: la notable incapacidad del matrimonio Kirchner para no sesgar cada lectura política. Segundo: la debilidad en que ha quedado sumido este Gobierno luego de la caída y que acota, objetivamente, sus posibilidades de renovación.
Esa debilidad quedó de manifiesto cuando Kirchner intentó atraer al nuevo equipo de ministros a dos gobernadores del PJ. Ambos rechazaron la oferta. La jugada más audaz fue con Jorge Capitanich a quien tentaron para reemplazar a Sergio Massa en la Jefatura de Gabinete.
…La deserción de Capitanich le abrió las puertas a Aníbal Fernández. El todavía ministro de Justicia y Seguridad cumple, al fin, con un anhelo viejo. La Jefatura de Gabinete fue un sitio que deseó desde la renuncia de Alberto Fernandez, ocurrida a mitad del año pasado.
…Fernández no se salvará, al parecer, de los mismos padecimientos de sus antecesores. ¿Qué padecimientos? El auténtico poder del nuevo Gabinete seguirá afincado en los hombres más antiguos. En aquellos que forman parte de las entrañas políticas de los Kirchner: Julio De Vido, el ministro de Planificación, y Guillermo Moreno, el secretario de Comercio.
Massa, el jefe de de Gabinete saliente, fue eclipsado por aquel tándem en menos de un mes. Alberto Fernández se fue por el mismo motivo. La onda expansiva hizo otros daños. Miguel Peirano se apartó de Economía cuando Cristina asumió la Presidencia para evitar una colisión. Martín Lousteau llegó dispuesto a ganar una batalla que rápido perdió. Carlos Fernández se contentó con hacer lo que hizo. Poquito. Ahora le toca el turno a Amado Boudou, que viene con todo el impulso que le concedió la ANSeS.
…Las variantes anunciadas reflejan además otras flojedades políticas. Ni insinúan un regreso a la transversalidad, casi imposible a esta altura, ni atinan a tender nuevos puentes con un peronismo que recela al Gobierno y que todavía no ha logrado digerir la dura derrota.
Entre los nuevos designados hay sólo dos hombres en condiciones de hurgar en el PJ. Uno es Aníbal Fernández y, en mucha menor escala, Julio Alak, destinado al Ministerio de Justicia.
Ese paisaje confirmaría un aspecto que se acentuó desde que Cristina sustituyó a Kirchner: el aislamiento político, la esterilidad para abrir y construir espacios nuevos. Tal vez hay una excepción: la nueva decisión del matrimonio apunta a que no se le diluya la única alianza estratégica que conserva, que los vincula con la CGT de Hugo Moyano.
…Daría la impresión de que la de ayer pudo haber sido la última respuesta política de los Kirchner a la reciente derrota. Habrá que ver cómo esa respuesta se derrama en el PJ, cómo llega a interpretarla la oposición y cómo termina calando en la opinión pública…".

























