Un minué de hombres que ya estaban

La Nación
Buenos Aires, 8 de julio de 2009
Por Joaquín Morales Solá

“…No se fueron Julio De Vido ni Guillermo Moreno. Aníbal Fernández, el vocero más confiable que tuvo Néstor Kirchner en los últimos años, fue ascendido. Amado Boudou, un complaciente ejecutor de las órdenes del ex presidente, se encaramó al Ministerio de Economía…La conclusión no puede ser otra que la de un gobierno cada vez más encerrado en sí mismo”. (La Nación. Argentina)  

"Hasta los amigos de Kirchner venían aconsejándole que formara un gobierno de "unión peronista"; esto es, un gabinete que expresara la opinión, cada vez más disidente, de los gobernadores que habían ganado en sus provincias el 28 de junio. Pero el mandamás de la administración decidió no escucharlos; en los últimos días, ya ni siquiera atendía esas llamadas.

Kirchner ha elegido como estrategia definitiva ratificarse en sus posiciones y reconstruir su liderazgo con las mismas políticas ?y los mismos hombres? que lo llevaron a la derrota de hace diez días. La respuesta al reclamo electoral de la sociedad consistió en decirle a ésta que ella está equivocada y que lo único que les importa a los gobernantes argentinos es no cambiar nada…

Al fin y al cabo, lo que el matrimonio presidencial ha hecho ayer fue un simple cambio de funciones entre funcionarios que ya estaban en la administración y que, eso sí, habían demostrado una lealtad ciega a la voluntad del ex presidente.  El flamante jefe de Gabinete no carece de audacia: tiró esas candidaturas cuando todo el peronismo viene analizando quién o quiénes integraran la mejor fórmula para ganarle a la propuesta no peronista, que esta vez tiene candidatos que cuentan con la simpatía popular. ¿Reutemann o Macri? ¿Y si fueran Reutemann y Macri?, preguntaban los peronistas. No, será un Kirchner, respondió Aníbal Fernández.

Boudou estudió en la universidad del liberal CEMA, pero fue el hombre que ejecutó la estatización de los fondos de pensión. Recién llegado a la cima de la política, es una persona agradecida hacia los autores de una carrera tan meteórica como contradictoria. Si Miguel Peirano y Martín Lousteau no pudieron con Moreno, menos podrá Boudou, que no tiene los pergaminos de economista de aquellos dos…

…No hay coherencia ideológica si se miran las cosas desde muy arriba. Aníbal Fernández y Boudou no vienen de ningún progresismo. ¿Importa eso? Por ahora, al que menos le importa es a Kirchner, decidido a aplicar sus parámetros ideológicos con hombres resueltamente leales, dispuestos a cumplir las resoluciones de la cima, sea cuales fueran ellas. El Gobierno prefirió insistir con los desdichados métodos que Kirchner practica desde que conoció el poder y ha perdido, así, la mejor oportunidad que tenía para superar la resaca de la derrota".

Extracto del artículo publicado por el diario La Nación 

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