Honduras: Zelaya arremete contra Micheletti antes del diálogo

Infolatam
Santiago de Chile, 8 de julio de 2009

El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, tildó hoy de “criminal” a Roberto Micheletti, nuevo gobernante nombrado por el Congreso, lo calificó de “gorila” y aseguró que el designado mandatario deberá “pagar” su traición., en la víspera de una reunión que buscará solucionar el conflicto en ese país con la mediación del mandatario de Costa Rica, Óscar Arias.

Las claves

  • Zelaya precisó que no negociará con quienes se tomaron el poder en su país.
  • Zelaya no se opone a que se adelanten las elecciones, pero descartó la legitimidad del gobierno de facto para organizarlas.

"Se ha creado en Costa Rica un régimen de excepción al recibir a un criminal que ha golpeado a nuestro pueblo y nuestra democracia. Recibirlo y no capturarlo ya es un Estado de excepción", afirmó Zelaya en una rueda de prensa ofrecida minutos después de su llegada al aeropuerto costarricense Juan Santamaría.

El depuesto presidente aseguró que Micheletti "ha violado procedimientos de la ley y del derecho internacional", por lo que "el mundo lo ha condenado".
"La traición es un delito que no prescribe", afirmó Zeleya en declaraciones al canal chileno de televisión 24 horas, en las que, además, reiteró que no negociará con los golpistas en las reuniones de este jueves en Costa Rica.

Aunque confirmó que participará en las reuniones, en las que mediará el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, de quien dijo: "respetamos mucho", precisó que no negociará con quienes se tomaron el poder en su país.

Sostuvo que Roberto Micheletti, líder del Congreso hasta el día de su derrocamiento, "es un gorila" que representa a un régimen que dio un golpe de Estado con armas y que ha cometido delitos como "asesinatos, violaciones a los derechos humanos y especialmente la traición".

"Son delitos que no prescriben y él tendrá que responder por esos delitos", sentenció Zelaya, quien también reiteró lo declarado en Washington en el sentido de que no se opone a que se adelanten las elecciones previstas para el 29 de noviembre, pero descartó la legitimidad del gobierno de facto para organizarlas.

"No tengo ningún problema, pero en un régimen de respeto", afirmó y aunque insistió en que no piensa permanecer en el poder ni un minuto más del tiempo que le corresponde, dijo que "jamás" se va a retirar de la vida política.

Asimismo, negó haber violado la Constitución y las leyes, como han dicho los nuevos gobernantes de Honduras para justificar el golpe en contra de su Gobierno. "Si mi delito es luchar por la justicia, me declaro culpable", dijo y consideró que el golpe militar "marcó una huella profunda de retroceso" en Honduras.

Afirmó, además, que aunque en lo personal llegue a perdonar a Roberto Micheletti, "la historia no lo va a perdonar" y parafraseó al terminar, al fallecido presidente chileno Salvador Allende al advertir de que "las grandes alamedas están en peligro con los golpes militares en América Latina".

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