México: victoria del PRI deja a Calderón a merced de un rival que mira a 2012
Infolatam
México D.F., 6 de julio de 2009
La rotunda victoria del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en las legislativas de México ha dejado al mandatario Felipe Calderón a merced de la oposición, en un Congreso de donde deben salir las leyes y reformas clave para que el país supere su profunda crisis económica. Felipe Calderón convocó a los que serán nuevos legisladores y con quienes tendrá que trabajar el resto de su administración, a buscar acuerdos y dejar atrás las diferencias políticas de la jornada electoral.
Las claves
- El PRI fue el gran ganador de las elecciones al convertirse en la primera fuerza en el Congreso.
- Del total de votos emitidos, 5.8% fueron considerados nulos, cifra superior al promedio de comicios anteriores. En el Distrito Federal, la cifra llegó a 10.8%.
El retorno del PRI
(Especial para Infolatam).- “…El PRI ha ganado con holgura, pero menos por méritos propios que por el desgaste del PAN en el gobierno y el desastre interno del PRD. Tiene por delante el desafío de consolidarse como alternativa de gobierno con un candidato convincente y sobre todo con una plataforma creíble: ya no puede ser sólo “oposición responsable” porque tiene mayoría absoluta y, por lo tanto, es responsable de la elaboración de los presupuestos públicos de los años siguientes, para empezar.”
"El presidente tendrá mucho trabajo de 'cicatrización' por delante", dijo el director de la Fundación Este País, Eduardo Bohórquez, quien opina que el gobernante conservador es consciente, como transmitió en un mensaje conciliador anoche tras la amarga derrota de su partido, Acción Nacional (PAN), de la necesidad de fortalecer la relación entre el Legislativo y su administración.
"La campaña fue dura, hubo descalificaciones a todos los niveles entre PRI y PAN. Calderón tiene que trabajar muy rápido y muy duro antes del 1 de septiembre", cuando se constituya el nuevo Congreso, agregó, afirmó.
La victoria priísta, aseguró, no es absoluta porque ese partido pasará los próximos años sometido "a una extrema vigilancia social" rumbo a 2012, cuando se celebren las próximas elecciones presidenciales, pronosticó el analista.
Sostuvo que una reforma laboral es "pieza clave" para la reactivación económica de México, pero apuntó a otras cuestiones que explotará la nueva primera fuerza en la Cámara de los Diputados. "Creo que va a haber una discusión profunda sobre la distribución del presupuesto en los estados. Es claro que el PRI va a trabajar para beneficiar a aquellos lugares donde gobierna", indicó Bohórquez.
Por otro lado, respecto al 5,4% de votantes que emitieron sufragios nulos, Bohórquez dijo que constituyen "una nueva fuerza política" con potencial para consolidar "un movimiento social y político que se mantenga" crítico con un sistema de partidos que veta cualquier iniciativa de participación independiente en las elecciones.
Al respecto, Juan Pardinas, analista del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), explicó que ese colectivo representa una "masa crítica" sumamente politizada, con capacidad de organización pero sin interlocución con los partidos. "Si ahí hubiera uno con imaginación y visión lo que haría sería sentarse con este 5% de los votantes y ver qué pueden hacer juntos", señaló.
Según Pardinas, fueron varios los factores combinados en torno a la victoria del PRI, entre otros cierta ineficacia del Gobierno de Calderón y el desencanto de las clases medias, "uno de los principales bastiones del PAN".
Sobre el varapalo que se llevó el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), consideró que la formación pagó "errores de los últimos tres años", un período en el que ha pasado de ser la segunda fuerza del país a estar fragmentada y tener un peso político "testimonial".
En lo que le queda de mandato a Calderón hasta 2012, Pardinas no descartó que, contra los primeros pronósticos de posible parálisis, se abra "una coyuntura interesante" en México. El PRI podría apoyar algunas de las reformas en la agenda del presidente Calderón, especialmente la fiscal, imperiosa con la actual caída de la producción de crudo, y la laboral, que necesariamente "implican ciertos costos políticos".
Pardinas cree que sin esos cambios estructurales los viejos problemas "van a estallar en las manos al próximo presidente de la República", lo que en ningún caso interesaría al PRI, mejor posicionado ahora ante la próxima elección presidencial.
Otra dificultad añadida para el mandatario será sin duda que su partido organizó la campaña electoral de forma casi monotemática en torno a la lucha contra el narcotráfico, con ataques y agravios casi personalizados "contra el partido que hoy tiene la mayoría en la Cámara de los Diputados".


























