Mataron a la izquierda

El Universal
México D.F., 7 de julio de 2009
Por Ricardo Alemán

“…saben que el asesino del PRD -emblema de la izquierda- se llama Andrés Manuel López Obrador. En 2001 aquí dijimos que AMLO cometió parricidio con Cárdenas. Hoy AMLO mató al PRD. Y sobre su cadáver pavimentó el regreso del PRI. Sí, Andrés, la historia no perdona”. (El Universal. México)

"…lo ocurrido en los casos del PRI y el PAN es parte de la normalidad democrática. Las dos caras de la misma moneda; el triunfo y la derrota, la alternancia en el poder y, si se quiere, el efecto pendular de las preferencias electorales, que si ayer oscilaron a un extremo, hoy lo hacen en sentido contrario. Sin duda que el PAN es el gran perdedor. Y por eso la reacción inmediata en los ejércitos azules.

… no pocos de los fanáticos de la religión que es AMLO, ayer saltaban de gusto porque el PRI derrotó electoralmente al PAN -y porque "Juanito" ganó Iztapalapa-, sin darse cuenta de que si el PAN resultó el gran perdedor de la elección, la llamada izquierda mexicana fue vencida por completo. Es decir, quedó a punto de la ruina y el desastre.
En no pocos de los comentarios que se hicieron aquí a la entrega de ayer lunes -en donde advertimos de la trascendencia de la derrota de la izquierda-, los rabiosos amloístas se colgaban de la lámpara porque -según ellos- los grandes perdidosos habían sido los perversos y horribles azules de la derecha espuria. Según esa maniquea interpretación, con el triunfo de "Juanito" en Iztapalapa -pírrica victoria de AMLO-, la izquierda mexicana está salvada. ¿En serio?

….todo eso, para pavimentar el regreso del PRI. El PAN siempre ha estado ahí; en su papel testimonial, de apóstol democrático, negociador, cogobernante. El PAN y el PRI son aliados por conveniencia del bipartidismo mexicano. La izquierda debía ser la alternativa, lo diferente, el motor democrático y los gobiernos para la gente. Hizo el trabajo duro en las tres décadas previas al 2000, puso los muertos, y al final del día fracasó. Hoy cuando regresa el PRI, lo hace sobre los cadáveres del PRD y de la izquierda. Pero el regreso del PRI, como lo vimos el domingo pasado, es la confirmación de que la izquierda mexicana y su partido emblema, el PRD, no sólo fracasaron culturalmente, sino que fueron asesinados.

¿Quién mató a la izquierda?

La respuesta la saben todos: intelectuales, políticos, periodistas que se dicen de izquierda. Pero todos o casi todos callan, porque sucumbieron al fanatismo de la religión llamada AMLO. Los fanáticos enloquecerán de nuevo, pero saben que el asesino del PRD -emblema de la izquierda- se llama Andrés Manuel López Obrador. En 2001 aquí dijimos que AMLO cometió parricidio con Cárdenas. Hoy AMLO mató al PRD. Y sobre su cadáver pavimentó el regreso del PRI. Sí, Andrés, la historia no perdona".

Extracto del artículo publicado por el diario El Universal

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