Honduras y Bolivia ponen a prueba la política latinoamericana de Obama
Infolatam
Washington, 6 de julio de 2009
Barack Obama afronta en estos momentos una doble crisis regional que pone a prueba su política hacia América Latina. El golpe de estado en Honduras colocó a la administración estadounidense en una disyuntiva: ha debido condenar un golpe contra un aliado de Hugo Chávez, el mayor crítico de Estados Unidos. Además Obama afronta un fuerte deterioro de la relaciones con Evo Morales tras mantener excluida a Bolivia de los beneficios comerciales.
Las claves
- EE.UU. ha condenado el golpe en Honduras pero no ha retirado el embajador ni suspendido la ayuda económica.
- Evo Morales: "Quiero decirle con mucho respeto al presidente Obama: si en Estados Unidos ha cambiado la fisonomÃa de los gobernantes, no han cambiado las políticas del Imperio".
Doble triunfo
La culminación del proceso de primarias arrojó dos espléndidos resultados, de un lado le dio al país el candidato, Henrique Capriles Radonski, que tendrá la enorme responsabilidad de conducir la campaña electoral contra Hugo Chávez y derrotarlo y, del otro lado, la descomunal participación popular en el proceso de primarias, que no tiene ningún precedente en Venezuela. (Tal Cual. Venezuela)
La sorpresiva crisis en Honduras ha supuesto un reto para la administración de Barack Obama. Manuel Zelaya era un cercano aliado de Hugo Chávez lo cual no ha sido obstáculo para que la Casa Blanca rechazara de manera contundente el golpe y exigiera su inmediata restitución.
La administración Obama ha preferido tener un papel secundario en la crisis y dejar el protagonismo a los países latinoamericanos. EE.UU. no ha retirado a su embajador en Tegucigalpa como han hecho algunos países y sólo ha suspendido los planes de cooperación militar. El gobierno de Obama no ha suspendido los cerca de 45 millones de dólares anuales de asistencia y prerrogativas comerciales a Honduras.
Incluso, Hugo Chávez ha salvado a Obama de las críticas por la postura de EE.UU. en el golpe. El venezolano ha asegurado que "son los EE.UU. los que los apoyan. No digo que Obama (esté apoyando el golpe). Es que hay varios EE.UU…El complejo militar industrial, la extrema derecha estadounidense está apoyando a los golpistas y están desafiando al propio Obama".
Obama ha logrado tender puentes entre EE.UU. y la región desde que se celebró la Cumbre de las América en abril en Trinidad y Tobago. Se ha reconciliado con Hugo Chávez y el embajador de Estados Unidos, expulsado el año pasado, ha regresado a su puesto en Venezuela. Ha tenido gestos hacia la Cuba de Raúl y Fidel Castro relajando el embargo.
Además, ha reforzado la alianza de Estados Unidos con el Brasil Lula da Silva, el México de Felipe Calderón, el Chile de Michelle Bachelet e incluso la Colombia de Álvaro Uribe. Sin embargo, la gran piedra en el zapato sigue siendo la Bolivia de Evo Morales.
El choque con Evo Morales
Las relaciones entre Estados Unidos y Bolivia han sufrido una agravamiento desde que el 30 de junio, la nueva administración de EEUU negara la ampliación del ATPDEA para Bolivia y se la amplió al Ecuador.
La decisión se produjo en momentos en que ambos países mantienen el retiro de sus embajadores y cuando se había anunciado el inicio de un proceso de diálogo para la recomposición de las relaciones bilaterales. Los ataques de Morales hacia Obama se han sucedido estos días. El presidente boliviano ha acusado al EE.UU. de "intromisión abierta" en los asuntos internos de Bolivia.
Morales calificó a Obama de "un patrón" y "un gendarme" y lo acusó de mentir a Latinoamérica: "En EE.UU. ha cambiado la fisonomía de los gobernantes, pero no ha cambiado las políticas del imperio y cuando (Barack Obama) nos decía en Trinidad y Tobago que no hay socios mayores ni socios menores, el presidente Obama mintió a Latinoamérica".
Morales afirmó también que el ex mandatario estadounidense George W. Bush "imponía políticas bajo garrote" y su sucesor, Barack Obama, quiere hacer lo mismo pero usando "la diplomacia".

























