Argentina, cada vez más paralizada por la gripe A

Infolatam/Efe
Buenos Aires, 5 de julio de 2009

Argentina se encuentra cada vez más paralizada por la fuerte expansión de la gripe A. Se suependen actividades en todo el país y algunos municipios decidieron mantenerse “a puertas cerradas” por la enfermedad, que ya ha causado 56 muertos, según el Gobierno. El gran aumento en el número de infectados en los últimos días generó acusaciones de que las autoridades escondieron la gravedad de la pandemia para evitar una derrota en las elecciones legislativas del domingo anterior.

Las claves

  • El Gobierno argentino pidió "cambiar hábitos" cuando los decesos por gripe A suman 56.
  • El Gobierno boliviano podría cerrar temporalmente su frontera con Argentina, debido al alto número de contagios.

Al menos una veintena de distritos de la provincia de Buenos Aires, la mayor del país y la más afectada por la enfermedad, canceló sus actividades culturales, deportivas y oficiales para evitar la propagación de la nueva gripe entre sus concurrentes.

En estos municipios, los bares, salones bailables y de fiestas, natatorios, gimnasios, locales de internet, bingos, cines, teatros, museos, centros de compras y numerosos comercios amanecieron este sábado con las persianas bajadas para combatir el avance de la enfermedad, cuyo número de infectados podría llegar a 100.000, según admitió ayer el propio ministro de Salud, Juan Manzur.

"Se creó un clima loco. Los municipios parecen competir entre sí, como si el que cierra más lugares fuese el mejor", señaló el médico especialista en infecciones Héctor Laplumé.

Su colega Roberto Debagg consideró que "la curva de la pandemia logrará su pico máximo en unas dos semanas", por lo que "todos deben estar alerta y mantener los cuidados", aunque puede que el virus afecte especialmente "a los adultos" en los siguientes días ya que la afección entre los niños "fue bajando".

Las suspensiones de actividades, que se reproducen a cada minuto, llegaron hasta populares eventos como XX edición de la Feria del Libro Infantil y Juvenil de Buenos Aires, cuyos organizadores decidieron "acatar el consejo gubernamental" de evitar las aglomeraciones de personas.

Algunos municipios bonaerenses como Luján, incluso, declararon obligatorio "el uso de barbijo (mascarilla) en todas las iglesias y centros donde se ejerza culto", mientras en otros distritos del país se suspendieron las misas, además de otras actividades públicas.

El cierre de locales se suma al adelantamiento de la feria (periodo vacacional) judicial y a la suspensión de clases por alrededor de un mes en varias provincias de la nación, incluida Buenos Aires, para evitar que se intensifique la expansión del virus.

"Ayer fui al supermercado y me asombró el ataque de la gente, muchos compraban provisiones para almacenar", sostuvo a la prensa local Mónica Martínez, 43 años, al opinar sobre la preocupación que genera la gripe A en los argentinos, que en los últimos días salieron masivamente a comprar mascarillas y alcohol en gel, según indican las empresas proveedoras de estos productos.

- Imprimir

Comentar esta noticia