El Gobierno no atina a descubrir las causas de la durísima derrota
Clarín
Buenos Aires, 30 de junio de 2009
Por Eduardo Van der Kooy
“…Los Kirchner necesitan, como mínimo, un peronismo reagrupado para encauzar la gobernabilidad. El ex presidente perdió su dosis final de predicamento cuando, luego de infinidad de artilugios y presiones políticas, debió declinar Buenos Aires frente a una módica embestida opositora”. (Clarín . Argentina)
"…Los Kirchner necesitan, como mínimo, un peronismo reagrupado para encauzar la gobernabilidad. El ex presidente perdió su dosis final de predicamento cuando, luego de infinidad de artilugios y presiones políticas, debió declinar Buenos Aires frente a una módica embestida opositora. ¿Podrá Scioli reagrupar a un PJ en estado deliberativo?. El gobernador tiene una virtud de la cual carece Kirchner: es paciente para el diálogo y la persuasión. Fue, justamente, la característica que resaltó Carlos Reutemann. La del senador victorioso en Santa Fe resultó un buen augurio para Scioli que es observado con menos confianza en otras provincias del interior. ¿Por qué razón?. Son varios los caudillos que sostienen que la reorganización del PJ debería conducirla algún dirigente que haya salido indemne de la paliza electoral del domingo. Scioli fue vencido en Buenos Aires aunque a esa derrota lo haya empujado el empecinamiento de Kirchner y su propia debilidad para resistirse.
No hay ningún gobernador que el día después haya omitido la cantidad de desaciertos del Gobierno que condujeron al PJ al peor de los mundos. Esos gobernador deben haber escuchado con perplejidad, igual que tantos ciudadanos, las explicaciones que ofreció Cristina.
La Presidenta pareció asemejarse, en algún punto, a aquella pobre imagen de Fernando de la Rúa cuando en octubre del 2001 intentaba persuadir que su Gobierno no tenía ningún vínculo político con las legislativas que significaron el certificado póstumo de la Alianza. Cristina pareció explicar la derrota casi como un hecho mágico provocado, respetuosa y legítimamente, por la voluntad popular.
Pero fue incapaz de explicar por que motivos aquella voluntad mutó de manera tan brusca en apenas un año y medio. Sus propias estadísticas, que leyó con afición de periodista, parecieron condenarla: habló de casi un 30% de votos obtenidos por su Gobierno en el orden nacional como si se tratara de una conquista. Ella misma se coronó hace menos de dos años con el 47%. ¿A qué pudo deberse semejante tobogán?.
Descreyó que haya obedecido al conflicto con el campo, aunque la lectura de las elecciones indica que ese conflicto fue determinante. Reutemann llegó al apretado triunfo por la acumulación de votos en el interior y la ciudad de Santa Fe. La Coalición Cívica disimuló su palidez en Capital con victorias en el interior, como Entre Ríos, fogoneadas por dirigentes rurales…".
Extracto del artículo publicado por el diario Clarín


























