Una nueva etapa
El Tiempo
Bogotá, 28 de junio de 2009
Por El Tiempo (Colombia)
“…El primer encuentro oficial entre Uribe y Obama servirá para superar recelos…El presidente estadounidense tiene presiones de su partido y de ONG de derechos humanos para que le exija al gobierno colombiano medidas de protección de los sindicalistas y castigos para los autores de los 'falsos positivos' y de los seguimientos del DAS…Uribe (sabe) que sus críticos más severos en Washington hoy están muy cerca de la Casa Blanca”. (El Tiempo. Colombia)
"…El primer encuentro oficial entre Uribe y Obama servirá para superar recelos. Para nadie es un secreto que ambos tienen inquietudes sobre su interlocutor de mañana. El presidente estadounidense tiene presiones de su partido y de ONG de derechos humanos para que le exija al gobierno colombiano medidas de protección de los sindicalistas y castigos para los autores de los 'falsos positivos' y de los seguimientos del DAS…Por su parte, el presidente Uribe tiene que hacerse a la idea de que sus críticos más severos en Washington hoy están muy cerca de la Casa Blanca y son escuchados con atención en la Oficina Oval.
Sin embargo, los dos jefes de Estado tienen más razones para trabajar juntos que motivos de desavenencia. Estados Unidos acaba de aprobar un nuevo paquete de ayuda para Colombia, de 520 millones de dólares, que conserva los niveles aportados en los últimos años. Washington y Bogotá siguen siendo aliados y tienen intereses comunes de enorme importancia en la lucha contra el narcotráfico, el combate de la guerrilla y la política regional. En los meses recientes han surgido nuevos temas, que se agregan a la importante agenda de los últimos años. Por una parte, negociaciones para trasladar a Colombia algunas de las funciones de la base militar de Manta (Ecuador). Y, por otra, la posibilidad abierta por el ministro Fabio Valencia de acordar un nuevo tratado de extradición.
Lo más probable es que los detalles de estos asuntos técnicos se dejen en manos de los expertos de las cancillerías y que los mandatarios sostengan un diálogo de tipo general. Uribe contará con más tiempo para reiterar sus argumentos a favor del TLC con el secretario de Comercio, Gary Locke, y con el director del Consejo de Asesores Económicos de Obama, Lawrence Summers, funcionarios con quienes también sostendrá reuniones de trabajo. Estos días de verano en Washington, escogidos por la Casa Blanca para el encuentro, son de tranquilidad política porque el Congreso entra en receso, después de haberse dedicado a fondo a un polémico proyecto del nuevo gobierno para reformar la salud. A diferencia de otros anteriores, este no será un viaje para hacer lobby en los pasillos del Capitolio.
Más que acuerdos detallados, en consecuencia, la oportuna visita de trabajo de Uribe a Obama servirá para conocerse un poco más, aclarar inquietudes e iniciar la construcción de un diálogo de mayor alcance. Los dos ya han conversado por teléfono, compartieron las deliberaciones de la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago y han dado instrucciones a varios de sus ministros para profundizar el trabajo sobre asuntos puntuales. Los tres colaboradores más importantes de Obama en el manejo de la política hacia América Latina -la secretaria de Estado, Hillary Clinton; el subsecretario Arturo Valenzuela y el asesor en la Casa Blanca Dan Restrepo (de origen colombiano)- conocen a fondo el país y están comprometidos con una buena relación.
Los momentos actuales no son propicios para una aprobación rápida del TLC. Pero ni esa inconveniente demora, ni las discrepancias sobre algunos puntos son un obstáculo insalvable para que los dos países mantengan una relación constructiva y amistosa. Su superación necesita trabajo y pragmatismo, que es lo que habrá en la cumbre de mañana".
Extracto del editorial del diario El Tiempo


























