Los amigos ecuatorianos de las FARC
Washinton, 22 de junio de 2009
The Wall Street Journal
Por Mary Anastasia O,Grady
“…Correa es cualquier cosa menos respetuoso con los intereses de EE.UU. en la región. Es más parecido a Fidel Castro – aunque con un doctorado en economÃa de la Universidad de Illinois-. Bajo su mandato, la libertad se ha evaporado más rápido de lo que se tarda en decir “bolivariano”. Ahora las cartas de Reyes proporcionan pruebas sólidas de que él ha apoyado activamente la guerrilla de las FARC marxistas, las cuales ven a EE.UU. como principal enemigo…” (The Wall Street Journal, EE.UU)
Los documentos no divulgados anteriormente, fruto de la incursión de militares colombianos en un campamento en Ecuador de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) en 2008, llegaron en mis manos la semana pasada.
El segundo al mando de las FARC, Raúl Reyes, fue asesinado en esa incursión. Sin embargo, dejó atrás ordenadores portátiles que contienen la correspondencia que detalla un cómoda relación no sólo con el presidente venezolano Hugo Chávez, sino también – los nuevos documentos lo revelan – con el gobierno del presidente ecuatoriano Rafael Correa.
Alguien deberÃa decÃrselo a la Casa Blanca. Hace diez dÃas, el presidente Obama llamó a Correa, según un portavoz, y "lo felicitó por su reciente reelección." Obama también querÃa "expresar su deseo de profundizar la relación bilateral y mantener un diálogo permanente que pueda garantizar una relación productiva basada en el respeto mutuo".
Correa es cualquier cosa menos respetuoso con los intereses de EE.UU. en la región. Es más parecido a Fidel Castro – aunque con un doctorado en economÃa de la Universidad de Illinois-. Bajo su mandato, la libertad se ha evaporado más rápido de lo que se tarda en decir "bolivariano". Ahora las cartas de Reyes proporcionan pruebas sólidas de que él ha apoyado activamente la guerrilla de las FARC marxistas, las cuales ven a EE.UU. como principal enemigo.
Correa ha reclamado públicamente que él no es un cómplice de las FARC. Sin embargo, Reyes informó de otra cosa. En un 5 de enero de 2007, carta a jefe de las Farc, Manuel Marulanda, escribió sobre la inminente visita de "un emisario de Rafael Correa". El propósito de la reunión era, entre otras cosas, llegar a "acuerdos bilaterales de colaboración" con los que "nuestros guerrilleros capturados en su territorio nos fueran entregados a nosotros y ninguno de ellos a las autoridades colombianas".
Reyes dijo que el emisario acudÃa "para fortalecer el comité binacional – formado por compañeros del [Partido Comunista Clandestino de Colombia] y amigos ecuatorianos – que denunciarÃa las violaciónes de la soberanÃa ecuatoriana por parte de las tropas [de Colombia] y demostrar los efectos perjudiciales de la fumigación ". En otras palabras, Ecuador querÃa ayudar a las FARC en dos de sus objetivos más importantes: el establecimiento de un refugio seguro a través de la frontera y poner fin a la fumigación de cultivos de coca, una fuente clave de los ingresos de las Farc en el comercio de drogas.
En otra nota a Marulanda en 28 de enero de 2007, Reyes lamenta la muerte de su "amiga, la ministra", refiriéndose sin duda a la ministra de Defensa de Ecuador, Guadalupe Larriva, quien murió en un accidente de helicóptero cuatro dÃas antes. Pero mirando el lado bueno, dijo, otro ministro, este "de las finanzas, también quiere visitarnos el dÃa 9"
Posteriormente, el 18 de enero de 2008, Reyes escribió al secretariado de las Farc resumiendo "la visita del ministro de seguridad ecuatoriano, Gustavo Larrea, quien en nombre del Presidente Correa trajo saludos" para Marulanda. Según Reyes, Larrea expresó "interés en nombre del presidente en hacer oficial la relación [de Ecuador] con la jefatura de las FARC."
Reyes escribió que el Larrea dijo que estaba dispuesto a eliminar a los comandantes de las fuerzas de seguridad -que eran "hostiles con las comunidades" en la zona fronteriza-, y que Ecuador no harÃa nada para ayudar al presidente colombiano Ãlvaro Uribe en el conflicto interno de Colombia. "En el caso de [Ecuador]", explicó Reyes, "las Farc son una organización insurgente del pueblo con propuestas sociales y polÃticas que [Ecuador] entiende".
Según Reyes, Larrea preguntó a las Farc si estaban interesadas en obtener el estatus de beligerancia (es decir, la legitimidad internacional). También informó que el Ecuador "podrÃa demandar a Colombia en la corte internacional por los daños causados por la fumigación" en los cultivos de coca y revocar la licencia para los EE.UU. en la base militar de Manta. (Ecuador hizo las dos cosas.) Ecuador "tiene claro que Uribe representa los intereses de la Casa Blanca, las multinacionales y de los oligarcas y lo considera peligroso para la región".
Larrea ha reconocido públicamente que se vió con Reyes. Pero él dice que fue con la intención de obtener la liberación de rehenes de las FARC. Seguro que fue uno de los objetivos. Reyes informó de que Larrea querÃa sacar un "canje" de rehenes por presos para "vigorizar" la carrera polÃtica de Correa. Pero las cartas de Reyes revelan mucho más que un deseo por parte de Correa de ser un héroe humanitario. Ellos pintan el cuadro de un gobierno empeñado en socavar su vecino, Colombia.
Es posible que los Reyes confundiera la realpolitik de Correa con una auténtica buena voluntad hacia las Farc. Sin embargo, el lÃder rebelde parecÃa seguro de que seis paÃses latinoamericanos simpatizan con la causa marxista. Marulanda propuso escribir a los presidentes de Ecuador, Argentina, Bolivia, Nicaragua, Venezuela y Uruguay para buscar "el apoyo de varios paÃses amigos" que puedan avanzar en el proceso de forzar a un acuerdo con Colombia.
Uribe visitará la Casa Blanca la semana próxima. Será interesante ver si Obama está tan preocupado por la relación bilateral con Colombia como por la relación con el poco amable vecino de al lado de Uribe.
(ArtÃculo publicado en Wall Street Journal)


























