Un nuevo asalto
El Tiempo
Bogotá, 10 de junio de 2009
Por El Tiempo (Colombia)
“…el clima de confrontación y acusaciones mutuas no hará más que aumentar. Lo peor sería seguir con este permanente conflicto entre los dos poderes(ejecutivo y judicial), donde cada uno levanta mantos de duda sobre el otro. Más que tomar partido por cualquiera de ellos, el camino adecuado para cada uno es empezar a responder directamente con las distintas exigencias y acusaciones en los espacios institucionales”. (El Tiempo. Colombia)
"En los últimos días estalló un nuevo enfrentamiento, que se suma a la larga lista de choques entre la Presidencia de la República y la Corte Suprema de Justicia. El domingo pasado, la Casa de Nariño emitió un comunicado de la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf) en el que esta habló de "algunas personas y sus posibles vínculos con otras en actividades ilícitas, donde podrían verse involucrados algunos magistrados". Los informes de dicha oficina -adscrita al Ministerio de Hacienda y encargada del seguimiento de operaciones sospechosas de lavado de activos y financiamiento del terrorismo- involucran a tres magistrados y un ex magistrado.
…El choque de trenes se complicó ayer con la decisión de la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes de investigar a los cuatro juristas involucrados: Yesid Ramírez, Rafael Ostau de Lafont, José Alfredo Escobar y Carlos Isaac Nader. La tensión entre los poderes públicos sigue sin ceder y lleva tanto tiempo, que parece hacer parte del paisaje institucional del país.
…El ambiente caldeado se presenta a poco tiempo de la selección del sucesor de Mario Iguarán. La escogencia del nuevo fiscal requerirá una colaboración entre Ejecutivo y Corte Suprema que, ante el recrudecimiento de los choques de los últimos días, no se ve muy viable. Cualquier cortocircuito en este asunto tendrá serios efectos sobre la estabilidad y la efectividad del andamiaje del Estado.
No sobra reiterar el llamado a desactivar las tensiones. Los altos tribunales necesitan del Gobierno respuestas claras y expeditas frente a los seguimientos de los que alegan ser víctimas: quién los autorizó y bajo qué autoridad, si fuere el caso. Pero el Ejecutivo también debe proseguir -cumpliendo con los conductos regulares- con las investigaciones sobre infiltraciones del narcotráfico en las cúpulas de la rama judicial.
De lo contrario, el clima de confrontación y acusaciones mutuas no hará más que aumentar. Lo peor sería seguir con este permanente conflicto entre los dos poderes, donde cada uno levanta mantos de duda sobre el otro. Más que tomar partido por cualquiera de ellos, el camino adecuado para cada uno es empezar a responder directamente con las distintas exigencias y acusaciones en los espacios institucionales. Ojalá la presencia en Colombia del relator de las Naciones Unidas para la independencia judicial, invitado en febrero por la Cancillería y reclamado por las cortes, sirva para tender puentes y buscar mecanismos de arreglo a un problema que hace rato desbordó los límites de lo racional".
Extracto del editorial del diario El Tiempo

























