EE.UU. mejoraría a fin de año, pero Europa tardará más

La Nación
Buenos Aires, 8 de junio de 2009
Por Dominique Strauss-Kahn

“…el consenso entre los economistas es que la economía estadounidense comenzará a crecer de nuevo a fines de este año, aunque muy lentamente. La generación de empleos tardará más en llegar. En Asia, la furia del huracán económico también parece que está amainando. Pero no en Europa. Tristemente, las economías europeas están sufriendo un impacto más profundo, y su recuperación será más larga y dolorosa”. (La Nación. Argentina) 

"…el número de empleos que desapareció en mayo es el más bajo de los últimos nueve meses, y ese número viene cayendo rápidamente. A su vez, el alza en los precios de las materias primas señala un aumento en la demanda, lo cual indica que el período de contracción económica global ha terminado y que está comenzando la recuperación, al menos en Estados Unidos.

En general, el consenso entre los economistas es que la economía estadounidense comenzará a crecer de nuevo a fines de este año, aunque muy lentamente. La generación de empleos tardará más en llegar. En Asia, la furia del huracán económico también parece que está amainando. Pero no en Europa. Tristemente, las economías europeas están sufriendo un impacto más profundo, y su recuperación será más larga y dolorosa.

¿Cuán confiables son estos pronósticos? Son las expectativas de economistas, un grupo que no se ha distinguido por la precisión de sus modelos. Pero si bien los economistas no se destacan por su clarividencia, sus técnicas forenses son mucho mejores. A los economistas les va mejor explicando lo que ya pasó que anticipando lo que va a pasar. Desde esta perspectiva, quizá la mejor manera de entender esta crisis sea examinando las anteriores.

Entre 1960 y 2007, las 22 economías más grandes del mundo sufrieron 122 recesiones -períodos de seis meses consecutivos durante los cuales la actividad económica se contrajo-. Según Stijn Claessens y M. Ayhan Kose, si bien las recesiones parecen frecuentes, en realidad no lo son. Durante 47 años estos 22 países estuvieron en recesión sólo el 10% del tiempo.

Menos mal que no son frecuentes, porque sus costos son enormes. Kenneth Rogoff y Carmen Reinhard han calculado el impacto de las más graves crisis financieras. Encontraron que después de una crisis financiera el precio de las viviendas cae en promedio 35% y pasan seis años antes de que los precios se recuperen. Los precios de las acciones cotizadas en Bolsa disminuyen 56%, y el período de declinación dura 3,4 años.

Lo peor fue el desempleo: en promedio, aumentó durante cinco años después de la crisis y alcanzó al 7%. Cuando las recesiones se combinaron con colapsos financieros, la economía se contrajo en promedio más de 9% y la recuperación tardó dos años en llegar.

Otro dato importante es el impacto en la deuda pública, que después de una crisis bancaria aumentó en promedio 86%. Curiosamente, este endeudamiento no se debió principalmente al uso de recursos del gobierno para rescatar a los bancos, sino a la caída en los impuestos recaudados y a gigantescos aumentos del gasto público para enfrentar la recesión. En España, la deuda pública aumentó 200% después de su crisis en 1977; en Chile, 250% en 1980, y casi 300% en Finlandia, en 1991, y en Colombia, en 1998.

…La crisis actual tiene algunas similitudes con crisis pasadas. Pero también tiene enormes diferencias. Lo único que sabemos con seguridad es que tanto las anteriores como la actual han sido la causa de enorme sufrimiento humano. Y que se hubieran podido evitar".

Extracto del artículo publicado por el diario La Nación 

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