Por qué Chávez suspendió Aló Presidente

El Universal
Caracas, 2 junio 2009
Por Roberto Giusti

“La súbita suspensión de la telenovela con la que Chávez nos amenazó para celebrar los diez años ininterrumpidos de su ofídico monólogo se presta para todo tipo de especulaciones… Finalmente y no por última la menos probable, es que el hombre se rajó, cogió culillo, comprendió, en un arrebato de lucidez que meterse en el ring con Vargas Llosa era arriesgarse a un nock out fulminante” (El Universal. Venezuela)

"…  uno debería tener en cuenta, vista la impenetrabilidad de las fuentes oficiales, diversas hipótesis que expliquen cómo y por qué se detuvo de manera tan repentina el flujo inagotable del verbo presidencial, generalmente abundoso, pintoresco y provocador, al punto que los jefes de redacción de los diarios se las vieron difíciles para construir las primeras páginas del domingo y el lunes, siempre sazonadas con algunas de las boutades que el impenitente hablador suele regalarnos durante sus agotadoras filípicas.

También es posible de el hombre se haya visto cogido por una comprensible carraspera, vistas las agotadoras jornadas cumplidas el jueves (dos sesione de cinco y tres horas) y el viernes (seis horas), para dejar trunco, exactamente por la mitad, una hazaña que bien habría podido entrar al libros de récords de Guiness, máxime cuando se anunciaba un show con payasos internacionales (en realidad sí aparecieron algunos de ellos) y todo tipo de sorpresas donde las furiosas embestidas contra los medios, los intelectuales y otros enemigos, de la revolución despertaron todo tipo de sensaciones entre los teleespectadores.

Otra razón puede haber sido los resultados de las mediciones, el bajo encendido, la indiferencia de una gente fatigada del sermón dominical llevado a la exacerbación total, pero eso no habría ocurrido si el sábado, como anunció el gran animador, se celebra el anunciado debate con Vargas Llosa. Seguramente habría sido una cadena espontánea y no forzada, como aquellas a las que nos tiene acostumbrados.

Finalmente y no por última la menos probable, es que el hombre se rajó, cogió culillo, comprendió, en un arrebato de lucidez que meterse en el ring con Vargas Llosa era arriesgarse a un nock out fulminante. Esa comprensión tardía, que lo llevó justificarse con los más baladíes argumentos, debe haberle producido una negra depresión y más si leyó las primeras páginas de los diarios de medio mundo. Tocado así en su amor propio, impresentable en el agobio, decidió suspender, (nos imaginamos que temporalmente) no a Globovisión, como todos esperaban, sino a su propia programa, lo cual no deja de ser una de las sorpresas que nos anunció para la malograda fiesta."

Extracto del artículo publicado en El Universal (Venezuela)

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