Asamblea de la OEA: Insulza pide a los cancilleres un consenso sobre Cuba
Infolatam
San Pedro Sula (Honduras), 2
Cuba se convirtió en la protagonista ausente de la inauguración de la Asamblea General de la OEA, donde el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, abogó por “reparar la infamia” de la suspensión impuesta a isla y el secretario general, José Miguel Insulza, pidió un consenso.
Las claves
- El escollo son las condiciones que algunos países quieren incluir para asegurar que Cuba, si decidiera volver a la OEA, cumpla con la democráticos y los derechos humanos.
- Los cancilleres acudieron a la Asamblea General de la OEA sin haber logrado un consenso previo sobre Cuba.
Cuba y la OEA
(Especial para Infolatam).- ” Por el momento, lo mejor para los estados miembros de la OEA no sólo sería retrasar cualquier decisión sobre el regreso de Cuba, sino también llegar a un acuerdo sobre una hoja de ruta para examinar la situación de Cuba en la próxima Asamblea General en 2010
… Tanto política como diplomáticamente, Cuba y EE.UU. necesitan más tiempo para acostumbrarse a la posibilidad de tratarse la una con la otra, ya sea en un contexto bilateral o multilateral. Apresurar una decisión corre el riesgo de perturbar las relaciones hemisféricas y la potencial dilución de batallas difíciles de ganar por la democracia”.
Los discursos de Zelaya y del titular de la OEA contenían referencias, aunque breves, al debate entre los 34 países miembros del organismo sobre la necesidad de derogar la resolución que suspendió en 1962 a Cuba del Sistema Interamericano por sus vínculos con el bloque chino-soviético, pero con grandes diferencias lingüísticas.
Insulza fue más sutil y no quiso ahondar en el tema, aunque sí instó a los ministros de Exteriores a que aborden el levantamiento de la suspensión a La Habana con "la voluntad de alcanzar un consenso" y sin caer "de nuevo en divisiones". Los cancilleres acudieron a la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) sin haber logrado un consenso previo sobre Cuba, por lo que tendrán que solucionar este dilema en las próximas horas.
El escollo no es la derogación de la resolución de Punta del Este (Uruguay) que excluyó a la isla del Sistema Interamericano, sino las condiciones que algunos quieren incluir para asegurar que Cuba, si decidiera volver a la OEA, cumpla con los principios y valores democráticos y de derechos humanos por los que se rige el organismo.
Ante este difícil panorama, Insulza señaló que la OEA quiere "progresar (para solucionar el tema de Cuba) y dejar atrás un pasado que para muchos no es positivo, pero no a costa de caer de nuevo en divisiones" entre los Estados. En el debate sobre la isla influyen "los principales valores que sustentan al sistema interamericano, como la inclusión que proclama nuestra Carta fundacional y la democracia que hemos consagrado en nuestra Carta Democrática Interamericana", apuntó.
"No tengamos problemas para discutir este tema", pero "pongamos por delante la voluntad de alcanzar consensos", afirmó el secretario general de la OEA. "Queremos progresar y dejar atrás un pasado que para muchos no es positivo; pero no a costa de caer de nuevo en divisiones. En los últimos años hemos funcionado siempre mejor y de manera más armónica con esta regla", dijo a los cancilleres.
El presidente hondureño fue más directo y enfático, al afirmar que no se pueden ir de esta Asamblea "sin derogar el decreto (…) que sancionaba a un pueblo entero por haber proclamado ideas y principios socialistas, que hoy se practican en todas partes del mundo, incluyendo EE.UU."
La XXXIX Asamblea General de la OEA no puede concluir "sin reparar la infamia contra un pueblo, al que la gran democracia americana, basándose en esta resolución, ha mantenido cercado con un bloqueo inútil", aseveró. El mandatario advirtió que si la Asamblea no deroga la resolución, entonces los países miembros se convertirían en "cómplices de un error cometido hace 47 años".
De esta manera, y aunque el tema principal de la reunión anual de la OEA es la no violencia, Cuba se convirtió en la protagonista, aunque ausente, de la inauguración de la Asamblea General.

























