La Semana Política
El Mercurio (Chile)
Santiago, 4 de mayo 2006
Por El Mercurio (Chile)
“… Basta observar la conmoción provocada por el estudio de la UDD-”La Segunda”, en el que Enríquez-Ominami aparece como una mejor opción que Eduardo Frei en una eventual segunda vuelta frente a Sebastián Piñera. Sin embargo, ese impacto sólo se alcanza cuando los resultados de una encuesta cristalizan una percepción ya extendida en la opinión pública. Esa coincidencia amplifica sus efectos, lo cual explica el nerviosismo y la ofuscación con que en algunos casos los involucrados intentan desvirtuar sus resultados…”. (El Mercurio. Chile)
"…la disparidad de las encuestas presidenciales confirma la cautela con que han de analizarse sus resultados, especialmente de aquellos que aparecen como más distintos.
Así ocurre con el virtual empate entre Sebastián Piñera y Eduardo Frei que registra Imaginaccion -mientras los estudios del CERC y de la UDD con "La Segunda" consignan cerca de 11 y 10 puntos a favor de Piñera, respectivamente-, o con la atribución del uno por ciento de adhesión a la candidatura de Enríquez-Ominami por parte del CERC, en contraste con los 10 a 14 puntos porcentuales que le asignan las otras encuestas.
Aspectos metodológicos influyen en esas gruesas diferencias, que no son fruto de variaciones en la opinión pública, pero también los esfuerzos por colocar a los encuestados ante nuevos escenarios -como interrogar sobre una nueva primaria en la Concertación- pueden abrir perspectivas imprevistas.
En muchos aspectos, las encuestas son otro frente en la competencia electoral, y la comunicación de sus resultados se constituye en un hecho político en sí mismo.
Al respecto, basta observar la conmoción provocada por el estudio de la UDD-"La Segunda", en el que Enríquez-Ominami aparece como una mejor opción que Eduardo Frei en una eventual segunda vuelta frente a Sebastián Piñera. Sin embargo, ese impacto sólo se alcanza cuando los resultados de una encuesta cristalizan una percepción ya extendida en la opinión pública. Esa coincidencia amplifica sus efectos, lo cual explica el nerviosismo y la ofuscación con que en algunos casos los involucrados intentan desvirtuar sus resultados.
La evaluación personal de Bachelet ha estado en cierto grado disociada de las realizaciones o errores de su gobierno. Tal impacto sólo se alcanza cuando los resultados de una encuesta cristalizan una percepción ya extendida en la opinión pública.
Extracto del editorial del diario El Mercurio

























