Votar sí vale la pena
Tal Cual
Caracas, 11 de mayo de 2009
Por Teodoro Petkoff
“…la lucha contra ese plan de liquidación del federalismo y de reforzamiento del poder personal de Hugo Chávez, ¿habría sido más efectiva sin los gobernadores y alcaldes democráticos?…. La brutalidad de los ataques de Chacumbele contra estos gobernadores y alcaldes constituye una medida exacta de la importancia de sus victorias y de lo vital que fue haber votado para logarlas.” (Tal Cual, Venezuela)
"Como es lógico y comprensible, la desaforada seguidilla de desmanes cometida por el chacumbelato en los últimos meses ha provocado una mezcla de estupor y desconcierto en algunos sectores, lo cual ha permitido volver a sus andanzas a ciertos apóstoles del abstencionismo y de las eternas truculencias (puramente verbales, por lo demás) sobre el 350. Afirman que los atropellos contra gobernadores y alcaldes no chacumbelianos serían la demostración de que no vale la pena votar, porque al final del día Chávez desconoce los resultados que le son desfavorables. De ello, concluyen que habría que sacar del arsenal de métodos de lucha de los factores democráticos todo lo que huela a elecciones.
…¿Habría sido preferible, pues, que ese infatigable luchador que es Ledezma, no hubiera contado con la posición institucional que es la Alcaldía, para dar la pelea que está dando? … ¿Que les han quitado atribuciones y competencias a gobernaciones y alcaldías? Cierto. Pero, eso también se está aplicando a las gobernaciones chavistas, porque forma parte del plan de destrucción de la descentralización, avisado desde la proposición de reforma constitucional.
Eso venía de todas, todas. Ahora bien, la lucha contra ese plan de liquidación del federalismo y de reforzamiento del poder personal de Hugo Chávez, ¿habría sido más efectiva sin los gobernadores y alcaldes democráticos? ¿Los gobernadores del chacumbelato habrían denunciado y enfrentado el plan centralizador en la forma en que lo han hecho los opuestos a ese plan? La brutalidad de los ataques de Chacumbele contra estos gobernadores y alcaldes constituye una medida exacta de la importancia de sus victorias y de lo vital que fue haber votado para logarlas. Pueden estar seguros los viudos y viudas del abstencionismo que Su Alteza Real se habría sentido mucho mejor y más cómodo sin esas presencias políticas que perturban su sueño….
El punto es que esto es un maratón y no una carrera de cien metros. Los episodios electorales son momentos de esa lucha, que en el plano democrático no tiene por qué reducirse sólo a ellos, pero sin los triunfos relativos que esos episodios electorales han proporcionado todo sería peor. Para muestra, la Asamblea Nacional. A diferencia de quienes promueven el no votar, Chacumbele sí que entiende perfectamente a quién favorece el abstencionismo opositor.
(Extracto de Editorial de Tal Cual, Venezuela)

























