Epidemia electoral
El Universal
México D.F., 3 de mayo de 2009
Por Ricardo Alemán
“…. Hoy nadie conoce los efectos que tendrá la epidemia en las elecciones de julio próximo -en los modos de hacer campaña, el efecto de nuevos esquemas de comunicación, la afluencia a las urnas y hasta en las promesas de reconstruir la investigación científica en emergencias como la que vivimos-, pero partidos y políticos parecen tener claro que, en materia electoral, asistimos a un antes y un después de la gripe (sigue)”. (El Universal. México)
"Es decir, en general partidos y políticos saben que se produce una mutación político-electoral a partir de la ola expansiva de la epidemia de influenza humana -porque ahora resulta que los humanos contagiaron a los cerdos-, pero nadie sabe cuáles serán los efectos de esa transformación; si serán benéficos para los azules, los tricolores o los amarillos; si subirá a los jóvenes a la elección o si los alejará; si contribuirá a llevar más electores a las urnas o si los votantes olvidarán sufragar, a pesar de todo.
…Nadie sabe cuándo cederá la epidemia. Lo que sí se sabe es que hoy arranca la elección del próximo 5 de julio. Los aspirantes a diputados y gobernantes en seis entidades tienen sólo dos meses para sus respectivas campañas. Por razón natural, ya no pueden recurrir al mitin callejero, a la convocatoria a la plaza pública -ante el riesgo de la epidemia-; por ley no podrán hacer uso de las campañas de contraste -la llamada guerra sucia-, y tampoco podrán comprar tiempo en radio y televisión. ¿Entonces qué van a hacer?
Está claro que recurrirán al ingenio… y con ello al engaño. Están a la disposición de los partidos todas las fórmulas de la red de redes, los diarios y revistas… y claro, los informativos de radio y televisión en los que disfrazarán propaganda con una máscara de información, con lo que le darán vuelta a la ley electoral. Nadie sabe en México qué pasará en una elección atípica como la de julio próximo -tan atípica como la influenza-, en la que los candidatos no tendrán muchas posibilidades para comunicarse con sus potenciales electores. ¿Quién se beneficia y quién se perjudica?
Está claro, por otro lado, que la misma epidemia se ha convertido ya en una plataforma envidiable de campaña. Tres actores políticos han sido los más beneficiados: el gobierno federal azul, el amarillo del DF y el tricolor mexiquense. Nadie puede regatear aciertos en los tres gobiernos y tampoco negar errores. No se puede negar el papel fundamental y acertado del secretario José Ángel Córdova -que acaso no sabe comunicar como un experto en mensajes, pero dio cátedra de su materia-, como tampoco se puede ocultar lo criticable que resulta que ex secretarios de Salud alardeen de lo que no hicieron en el sector y en la enseñanza universitaria.
En todo caso lo interesante es que con la epidemia los partidos y candidatos tendrán un filón electoral fundamental para incorporar promesas de campaña. Hoy los aspirantes a puestos de elección popular prometen atender la crisis de inseguridad, violencia y narcotráfico, y salir de la crisis económica global que afecta a todos. Pero podrán sumar promesas para atender la epidemia misma -a través de la reconstrucción de sectores fundamentales como la investigación- y el desarrollo de políticas públicas para atender "el día después". ¿Qué es "el día después"?…".
Extracto del artículo publicado por el diario El Universal

























