Cumbre de las Américas
La Segunda
Santiago, 15 de abril de 2009
Por Carlos Sabino
“Para las relaciones hemisféricas es el momento de la acción, aunque es de esperar que en esta oportunidad observemos más diálogo que acuerdos visibles. La clave será la capacidad que muestren las partes de escucharse recíprocamente, de enfocarse en los problemas más acuciantes y de prepararse para pasar a la acción en un ambiente multilateral”. (La Segunda. Chile)
"…La crisis internacional será uno de los temas centrales, con una región que tendrá un crecimiento negativo en 2009 -después de seis años de buen desempeño- y un desempleo en alza, que aumentará en varios millones las cifras de pobreza. Frente a todo esto lo central es mantener a raya las presiones proteccionistas, para evitar consecuencias negativas aún mayores. Es probable que debamos esperar un tiempo antes de que emerjan nuevas iniciativas de profundización del comercio hemisférico; sin embargo, para América Latina tendría mucha relevancia aprobar los acuerdos negociados con Colombia y Panamá, además de devolver las preferencias arancelarias a Bolivia. También serían bienvenidos avances sobre una capitalización del BID, en línea con los acuerdos del G20 respecto al FMI.
Otra de las materias que deberá abordar la Cumbre es la amenaza que representan el crimen organizado y la droga. Posiblemente el caso de México es el más dramático, pero se trata de un fenómeno con causas y consecuencias que van más allá de las fronteras de los países afectados, por lo que debe ser abordado en un ambiente de cooperación internacional.
Las naciones de América Latina se presentan a esta Cumbre con un rostro democrático, por lo que no tiene sentido acentuar las diferencias que plantea la única excepción, que es Cuba. La estrategia de su exclusión de instituciones multilaterales ha tenido efectos adversos que se deben aprender para enfrentar las diferencias que existen en las estrategias de desarrollo de la región.
Para las relaciones hemisféricas es el momento de la acción, aunque es de esperar que en esta oportunidad observemos más diálogo que acuerdos visibles. La clave será la capacidad que muestren las partes de escucharse recíprocamente, de enfocarse en los problemas más acuciantes y de prepararse para pasar a la acción en un ambiente multilateral".
Extracto del artículo publicado por La Segunda


























