Bolivia: atentado contra cardenal y amenazas a periodistas no afines a Morales
El ataque fue perpetrado en un momento en que el Cardenal Terrazas no estaba en casa.
Infolatam
La Paz, 15 de abril de 2009
El Gobierno de Bolivia, la oposición y la Iglesia católica condenaron de manera unánime el atentado con dinamita contra el domicilio del cardenal Julio Terrazas en la ciudad de Santa Cruz, en el que solo se registraron daños materiales. Además, tres periodistas bolivianos denunciaron amenazas de muerte. Terrazas y uno de los periodistas amenzados han sido acusados en varias ocasiones por Morales de alinearse con la oposición y estar influido por la Embajada de EE.UU., respectivamente.
Las claves
- La Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB) atribuyó el atentado al clima de tensión política que ha vivido durante los últimos meses Bolivia.
El atentado contra el cardenal, máxima autoridad de la Iglesia católica en el país, provocó una reacción de rechazo generalizado, aunque también dejó asomar ciertas diferencias entre oficialismo y oposición.
El ataque fue perpetrado en un momento en que el cardenal no estaba en la casa, y provocó destrozos en la puerta de entrada. La Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB) atribuyó el atentado al clima de tensión política que ha vivido durante los últimos meses Bolivia.
El vicepresidente de la CEB, Edmundo Abastoflor, dijo que la "situación en Bolivia va llevando a tomar la violencia como un recurso fácil", pero se mostró confiado en que "el clima del país sea cada vez más pacífico", para poder encontrar "senderos de paz".
Por su parte, el Gobierno llamó a la Justicia a actuar con "dureza" contra los autores del ataque, aunque aprovechó para recordar que en Santa Cruz también han sufrido atentados miembros del Ejecutivo como el viceministro de Autonomías, Saúl Ávalos.
La ministra de Justicia, Celima Torrico, pidió a la Fiscalía que emplee "sus oficios y su trabajo" en dar con el paradero de los autores del atentado contra Terrazas, pero también en evitar casos similares, en aparente alusión a la denuncia que Ávalos hizo hace tres semanas.
El cardenal Terrazas ha sido acusado en varias ocasiones por Morales y su Gobierno de haberse alineado con la oposición. Terrazas y otros representantes de la Iglesia católica boliviana han cuestionado las políticas de Morales, en particular la reforma constitucional emprendida por el gobernante indígena, con la que el país se ha convertido en un Estado aconfesional.
Por otra parte, tres periodistas de Bolivia han recibido amenazas de muerte en los últimos días, lo que obligó a uno de ellos a renunciar a la jefatura de un canal de televisión por temor a agresiones.
La Asociación Nacional de la Prensa (ANP) aseguró en un comunicado que en los últimos días el jefe de redacción del diario La Prensa, Carlos Morales, y el editor de mismo matutino paceño Rapahel Ramírez fueron amenazados de muerte.
Las amenazas fueron hechas por "personas que se escudan en llamadas telefónicas anónimas para amedrentar a los periodistas".
Ramírez es el periodista al que el presidente Evo Morales hostigó verbalmente en diciembre pasado, en un acto público, para reclamarle por una nota publicada en su diario que vinculaba al gobernante con una presunta negociación con contrabandistas. Tras negar estas informaciones, el gobernante presentó una demanda contra el diario.
El periodista Andrés Rojas también denunció este miércoles que se vio forzado a renunciar a su cargo de jefe de noticias del Canal de Televisión Virgen de Copacabana (CVC), de la ciudad de El Alto, después de recibir "duras amenazas de muerte", también anónimas.
Morales acusó a un diario de La Paz de estar influido por la Embajada de EE.UU. en su trabajo, en tanto que García Linera dijo que algunos medios son parte de una conjura para impedir las elecciones de diciembre próximo, señala la ANP.

























