Preocupación: Chile y Perú en La Haya
La Razón
La Paz, 24 de marzo de 2009
Por Manfredo Kempff
“…¿Y Bolivia qué ha dicho a todo esto? Pues que espera que Perú no malogre en La Haya el diálogo que Evo Morales mantiene con la presidenta Bachelet. ¿Cuál diálogo? ¿El de los 13 puntos? ¿El de un enclave sin soberanía? Porque, hasta ahora, si existen negociaciones con Chile, éstas están cubiertas por un manto de arena de la costa. Lo de la agenda suena a cuento. Si existe algún avance con Chile, ha sido el secreto mejor guardado del Gobierno. Sólo lo saben Evo Morales y Michelle Bachelet.”. (La Razón. Bolivia)
"En estas largas semanas que estoy en Santiago, lo más comentado en los medios ha sido la demanda de Perú ante la Corte Internacional de La Haya, reclamando soberanía sobre los más de 60 mil kilómetros cuadrados de rico mar que están en la zona fronteriza, que Chile afirma que le pertenece desde los acuerdos de 1952 y 1954, que Perú los califica únicamente como acuerdos pesqueros.
El asunto, que no lo vamos a analizar en estas pocas líneas, no es de menor cuantía. Desde luego que ha provocado tensión en Lima y Santiago, y no sería exagerado afirmar que, tal vez, el cambio del canciller Foxley por Mariano Fernández se haya debido, en parte o en todo, a esta situación. En Perú se han oído expresiones violentas contra la actitud chilena de dar por sentada definitivamente su soberanía en la zona marítima en disputa. En Chile, se le ha dado también importancia al tema, afirmando que Perú ha cometido un "gesto inamistoso", y que su Cancillería estudiará si presenta una contramemoria en La Haya, la incompetencia de la Corte o la inadmisibilidad de la demanda peruana.
¿Y Bolivia qué ha dicho a todo esto? Pues que espera que Perú no malogre en La Haya el diálogo que Evo Morales mantiene con la presidenta Bachelet. ¿Cuál diálogo? ¿El de los 13 puntos? ¿El de un enclave sin soberanía? Porque, hasta ahora, si existen negociaciones con Chile, éstas están cubiertas por un manto de arena de la costa. Lo de la agenda suena a cuento. Si existe algún avance con Chile, ha sido el secreto mejor guardado del Gobierno. Sólo lo saben Evo Morales y Michelle Bachelet.
Ha tenido que ser el flamante canciller chileno Mariano Fernández quien manifieste que "si no hubiera una demanda de Perú, las condiciones de Bolivia serían más favorables en sus conversaciones con Chile". Es fácil advertir en esa declaración que Fernández no da por descontado que se puede retomar la solución del corredor al norte de Arica. Pero la adormilada diplomacia boliviana no indaga si esto es posible, niega negociar el corredor con Chile, y no sospecha si Chile quiere simplemente atraer a Bolivia a su lado con vanos ofrecimientos.
… lo cierto es que si Bolivia está en buen tono con Chile, Perú se molesta. Y viceversa. Hay algo que no es ninguna novedad: Perú no quiere dejar su vecindad con Chile. No quiere un intruso de por medio. Por algo será".
Extracto del artículo publicado por el diario La Razón


























