¿Secuestradora?
Reforma
México D.F., 9 de marzo de 2009
Por Sergio Sarmiento
“Sarkozy, sin embargo, es un político francés. Poco le interesa a él el problema del secuestro en México y el castigo a los secuestradores. Lo que busca es aprovechar el caso para aumentar su popularidad en Francia. Así lo hizo también en el secuestro de Ingrid Betancourt en Colombia, cuya liberación trató de adjudicarse políticamente a pesar de que se había pronunciado por negociar con la guerrilla mientras que el rescate fue producto de una certera acción policial…”. (Reforma. México)
"…El tema de Florence Cassez se encuentra nuevamente en los reflectores por la visita a México del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y su esposa, Carla Bruni, quienes se han comprometido públicamente a abogar por la reclusa.
Cassez fue detenida el 8 de diciembre de 2005 en el rancho La Chinita de San Miguel Topilejo. La mujer, que trabajaba en atención a clientes de un hotel de la Ciudad de México, salía del rancho en compañía de su novio Israel Vallarta quien, al parecer, iba armado. En un operativo inmediatamente posterior la AFI encontró en el rancho a tres personas secuestradas: un hombre de 22 años y una mujer con su hijo de 11 años.
… Este viernes pasado, María Elena Morera, de la organización México Unido contra la Delincuencia, declaró: "Tenemos todo el informe del caso y está más que comprobado que ella es una secuestradora". Para los medios franceses la evidencia es exactamente la contraria: sostienen que esta joven y atractiva francesa no puede ser más que una víctima inocente de la notoriamente corrupta policía mexicana.
¿Quién tiene la razón? Yo no lo sé realmente. María Elena Morera puede haber leído "todo el informe del caso", pero la verdad es que la ley nos impide a los mexicanos tener acceso a los expedientes de los juicios que supuestamente deberían ser públicos. Sabemos solamente lo que cada una de las partes nos quiere decir. Mientras sigamos teniendo juicios secretos en México, los gobernados no podremos tener una mayor certeza sobre la justicia de nuestro país. Por ello hay que seguir reclamando esa transparencia en los juicios que hasta ahora los legisladores nos han negado.
Ahora bien, me parece que el que Cassez haya estado en compañía de un secuestrador armado en el momento de su detención, saliendo de un rancho que visitaba con frecuencia y en el que había tres personas secuestradas, y que cuando menos una de las víctimas haya reconocido su voz, haría que esta mujer hubiese sido considerada responsable de cuando menos complicidad en cualquier sistema jurídico del mundo. Reconozco, sin embargo, que existe la posibilidad de que su único pecado haya sido tener una relación sentimental con un secuestrador.
Sarkozy, sin embargo, es un político francés. Poco le interesa a él el problema del secuestro en México y el castigo a los secuestradores. Lo que busca es aprovechar el caso para aumentar su popularidad en Francia. Así lo hizo también en el secuestro de Ingrid Betancourt en Colombia, cuya liberación trató de adjudicarse políticamente a pesar de que se había pronunciado por negociar con la guerrilla mientras que el rescate fue producto de una certera acción policial…".
Extracto del artículo publicado por el diario Reforma

























