Ecuador: Correa anhela una “relación fraternal” con EE.UU.
"Entendemos (que la política de Obama es) una política de paz, de concilio, de consensos" dijo Correa.
Infolatam/Efe
Quito, 5 de marzo de 2009
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, dijo que su Gobierno anhela mantener una “relación fraternal” con EE.UU., después de la tensión que se produjo en febrero pasado tras la expulsión del país de dos diplomáticos estadounidenses.
Las claves
- Correa recibió una misiva de Obama, en la que expresa su confianza en que puedan trabajar juntos con "espíritu de paz y amistad".
- En febrero Correa ordenó la expulsión de dos diplomáticos de la embajada de EE.UU. en Ecuador.
Al inaugurar la nueva sede de la Fiscalía General, en un edificio que antes había sido de la embajada de EE.UU., Correa señaló que recibió una misiva de su colega estadounidense, Barack Obama, en la que expresa su confianza en que puedan trabajar juntos con "espíritu de paz y amistad".
"Es exactamente nuestra intención: trabajar por la paz, y como hemos dicho muchas veces, trabajar por la libertad, siempre entendiendo que no hay libertad sin justicia", apuntó el mandatario, según
"Esa es la relación fraternal que anhelamos y, al mismo tiempo, la que reafirma nuestra voluntad soberana de no permitir jamás una violación de nuestra soberanía", destacó.
Correa se refirió así a la expulsión en febrero de dos diplomáticos de la embajada de EE.UU. en Ecuador por "una intromisión inaceptable en los asuntos internos" del país y por mantener relaciones sospechosas con altos cargos de la Policía.
Las prácticas de algunos funcionarios que, "usurpando una representación, nos han llevado a conflictos y situaciones graves (…) ofendieron a Ecuador", agregó. Según el gobernante, las prácticas "viciadas" de agencias y departamentos "contradicen incluso la política anunciada por Barack Obama o Hillary Clinton", la jefa de la diplomacia estadounidense.
"Entendemos (que la política de Obama es) una política de paz, de concilio, de consensos y especialmente de respeto a la autodeterminación y soberanía de los pueblos del mundo", manifestó.
El presidente consideró que "nadie en sus cabales podría rechazar o menoscabar la fraterna relación con un pueblo admirable y generoso", pero condicionó esa relación a que no se base en "requisas ni pesquisas de información, ni bases militares ni falsos protectorados".

























