Bolivia: Evo Morales declara la guerra a la corrupción

Evo Morales prometió luchar contra la corrupción en Bolivia

Infolatam
La Paz, 4 de marzo de 2009

Evo Morales prometió ayer que su gobierno combatirá la corrupción a la que considera un enemigo de su régimen semejante al “neoliberalismo”. Aseguró que castigará a los corruptos aunque provengan de su propio partido, el MAS.

Las claves

  • Morales fortalece el Ministerio de Transparencia Institucional y Lucha contra la Corrupción.
  • Evo Morales: "La corrupción es el peor enemigo del pueblo boliviano, no sólo el neoliberalismo".

Evo Morales calificó a la corrupción como "el peor enemigo" de Bolivia, incluso más que el neoliberalismo. Durante el juramento de dos viceministros dependientes de la recién creada cartera de Transparencia Institucional y Lucha contra la Corrupción.

Morales subrayó que "La corrupción es el peor enemigo del pueblo boliviano, no sólo el neoliberalismo que perjudicó su desarrollo" y aseguró que "No se perdona (la corrupción). Quien sea no importa. Y mejor si es del MAS (Movimiento al Socialismo), así dentro del MAS vamos a educar". Nardy Suxo encabeza el Ministerio de Transpariencia y ahora será apoyado por los nuevos viceministros: Hugo Montero y Tamer Medina.

Morales destacó que "Se ha creado este Ministerio (de Lucha contra la corrupción) fundamentalmente recogiendo ese principio que nos dejaron nuestros antepasados: 'ama sua', 'ama llulla' y 'ama quella' ('no seas ladrón', 'no seas mentiroso' y 'no seas flojo'). Con 'ama quella' estamos cumpliendo al cien por cien". "Con 'ama sua' tenemos muchos problemas. Lamentablemente la corrupción está instucionalizada en algunos órganos del Estado boliviano", agregó Morales. 

A fines de enero pasado estalló el caso más sonado de corrupción cuando el empresario boliviano Jorge O'Connor, alto ejecutivo del consorcio argentino-boliviano Catler Uniservice, fue asesinado cuando trasladaba 450.000 dólares. Según la investigación policial, O'Connor iba a pagar un soborno a familiares políticos del entonces presidente de YPFB, Santos Ramírez.

Ramírez está en prisión preventiva acusado de daños económicos al Estado, cohecho pasivo e incumplimiento de varias normas en la contratación de una planta separadora de gases y líquidos, de casi 90 millones de dólares, que debía construir Catler.  

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