Bolivia: primer mes de la nueva Constitución deja pocos cambios

La nueva Constitución de Bolivia ha abierto de momento una etapa de transición.

Infolatam
La Paz, 25 de febrero de 2009

Bolivia ha abierto un periodo de transición tras la aprobación, hace un mes, de su nueva Constitución, cuyos efectos hasta el momento han sido más “cosméticos” que estructurales, según los analistas. El Gobierno de Morales reconoce que el desarrollo de la Carta Magna será complejo, ya que necesita de al menos un centenar de leyes, y que no estará carente de dificultades.

Las claves

  • El nuevo Gabinete no respeta las cuotas de representación indígena y de género que exige el texto.
  • El Gobierno de Morales ha reconocido que el proceso de implementación de la Constitución será complejo y no estará carente de dificultades.
  • Oposición y analistas acusan al presidente de abrir la nueva etapa constitucional incumpliendo la Constitución.

El pasado 25 de enero, un 61,4 por ciento de los bolivianos dijo "sí" a la Constitución "refundacional" impulsada por el presidente Evo Morales, en el primer referendo celebrado en el país para aprobar una Carta Magna. Promulgada 13 días después, la Constitución de Bolivia ha abierto de momento una etapa de transición en la que se deberá definir la aplicación del nuevo texto en un año marcado por las elecciones presidenciales del 6 de diciembre.

Algunos analistas, como el constitucionalista Jorge Lazarte, añaden además que Bolivia afronta tiempos de "incertidumbre" porque no hay una ruta clara para poner en vigencia la Constitución y por las "contradicciones" internas del propio texto.

El primer efecto de la Carta Magna fue la remodelación del Gobierno para adecuar su estructura al nuevo "Estado Plurinacional": Morales amplió a 20 el número de ministros pero mantuvo a la mayoría de sus colaboradores. También creó nuevas carteras como las de Autonomías o Lucha contra la Corrupción.

Oposición y analistas acusan al presidente de abrir la nueva etapa constitucional incumpliendo la Constitución, cuya aprobación él mismo impulsó porque ese nuevo Gabinete no respeta las cuotas de representación indígena y de género que exige el texto.

El Ejecutivo de Morales también ha cumplido con la tarea de remitir al Congreso un proyecto de ley sobre el régimen electoral transitorio que regule los próximos comicios de acuerdo al nuevo marco constitucional. Sin embargo, es previsible que la tramitación de esta norma sea polémica porque la oposición es mayoritaria en el Senado.

Las dificultades para aplicar la nueva Constitución se han puesto de manifiesto también en la implementación del nuevo régimen autonómico que contempla el texto y que es una de las prioridades de Morales. Pero ahí, el Gobierno choca con sus opositores autonomistas, que se resisten a reunirse con el Gobierno para aplicar un modelo que consideran insuficiente para sus aspiraciones de autogobierno.

Algunos analistas, como el politólogo Carlos Cordero, creen que "la sensación general es que muy pocas cosas han cambiado" en el último mes y lo que se abre es "un gran momento de transición" para adaptar las instituciones bolivianas a la nueva Constitución.

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