¡Esas estupideces!

La Razón
La Paz, 24 de febrero de 2009
Por Manfredo Kempff

“Nos pusimos antipáticos ante nuestros vecinos. Creídos. Con ganas de joder, de imponer nuestra fuerza. Y no había sido así. Resulta que había existido gas por todas partes. Y que se puede comprar, tal vez más caro que en Bolivia, pero sin tener que discutir con cholos semiletrados que no saben nada de hidrocarburos y que no se quitan de la cabecita que Bolivia no es Rusia en temas de energía”. (La Razón. Bolivia)

"El Gobierno sabe que está haciendo estupideces con la economía boliviana, sin embargo, como la estupidez es parte de su programa, sigue adelante, tozudo, sin hacer gestión, con los problemas que se presentan por incompetencia e iliquidez en toda institución que ha sido estatizada. No ha acertado en nada la política de "recuperación" de los recursos naturales, y donde ha metido la mano el MAS ha saltado el pus. La "recuperación", que es un eufemismo de la estatización, está resultando mortal para el país…

El país estrella, el centro gasífero de Sudamérica, se estrelló. Ni gas a EEUU ni a México, ni gas a Chile, ni el ambicioso gasoducto del noreste argentino, ni más gas a Brasil. Ni gas para nosotros.

Nos pusimos antipáticos ante nuestros vecinos. Creídos. Con ganas de joder, de imponer nuestra fuerza. Y no había sido así. Resulta que había existido gas por todas partes. Y que se puede comprar, tal vez más caro que en Bolivia, pero sin tener que discutir con cholos semiletrados que no saben nada de hidrocarburos y que no se quitan de la cabecita que Bolivia no es Rusia en temas de energía.

Ahí vemos ahora a YPFB que paraliza la perforación en Víbora. Por "irregularidades y anomalías". Pero si no seremos estúpidos, cojudos, de querer meter plata que no tenemos, en exploración y explotación de hidrocarburos. Todo por desenterrar a un muerto y meter a miles de gusanos para que acaben de comérselo. La nacionalización sólo ha servido para ahuyentar inversiones y para dar trabajo a masistas ociosos. ¡Estamos en la buena!".

Extracto del artículo publicado por el diario La Razón

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