América Latina y el Caribe en la coyuntura económica internacional: ¿cómo sobrevivirá la región?
Real Instituto Elcano
Madrid, 19 de febrero 2009
Por Claudio Loser
“… Los próximos 12 a 18 meses serán ciertamente difíciles. La percepción que la región se había desvinculado de los posibles problemas de las economías avanzadas ha sido penosamente refutada por los hechos, y como mínimo se espera una fuerte desaceleración en el crecimiento, o una recesión. Las cuentas externas están sufriendo las consecuencias de la caída en precios y en actividad económica, mientras que los flujos de capital se reducen drásticamente. Sin embargo, los principales países del mundo han aprobado importantes paquetes de estímulo, lo que ayuda en forma sustancial a la estabilidad internacional”. (Real Instituto Elcano. España)
"La crisis financiera en la que el mundo se ha sumergido es, sin lugar a dudas, la más grave de los últimos 50 años y quizá de una intensidad equivalente a la depresión del periodo 1929-1933. Aunque esta comparación es una exageración difícilmente avalada por los hechos, el daño causado a la economía mundial es de enorme magnitud. La compleja interacción entre la economía financiera y la economía real como consecuencia de la turbulencia actual ya ha comenzado a tener consecuencias graves en las economías de América Latina y el Caribe, y las perspectivas de una rápida recuperación están cada vez más alejadas. Los mercados financieros se han tranquilizado, pero la situación de la economía real se están agravando día a día.
Hasta hace poco la mayoría de los gobiernos latinoamericanos habían estado bajo la falsa pero conveniente impresión que en las circunstancias existentes no corrían peligro, y podían absorber fuertes golpes externos. Esta impresión se veía convalidada por precios de las materias primas que aumentaban a un ritmo febril, y con la percepción de que esta tendencia era sostenible. Así, fueron sorprendidos por el colapso de los precios de las materias primas y la violenta contracción de los mercados financieros. Ahora están comenzando a responder a los desafíos provocados por un ambiente externo que se deteriora rápidamente, y con la certeza que la recuperación llevará bastante tiempo.
… Después de un período de bajo crecimiento económico hasta la década de los 90, con crisis persistentes y alta volatilidad, América Latina sostuvo una fuerte recuperación en los últimos años. La inflación estuvo cayendo hasta muy recientemente, las cuentas fiscales y la política monetaria demostraron gran fuerza, el comercio internacional creció, la pobreza declinó y las cuentas externas mostraron una solidez que no había existido en décadas. La mejora fue atribuible en gran medida a la a tarea realizada por las autoridades económicas, tras muchas equivocaciones en el pasado. Sin embargo, el ímpetu fue apoyado por las condiciones muy favorables para las economías emergentes, particularmente en el precio de las materias primas, y por un fuerte aumento de remesas de inmigrantes.
Las condiciones imperantes a principios de 2008 auguraban un período de crecimiento robusto en las economías emergentes. Aun cuando se preveía una desaceleración en el crecimiento de la región, se esperaban tasas del 4,5%, con una inflación del 6,5% anual. Al cambiar las circunstancias, el crecimiento del producto en 2008 fue de menos del 4%, y la inflación se estima en cerca del 9% debido a los aumentos en precios de combustibles y alimentos en la primera parte de 2008 y la caída posterior.
Para 2009 el crecimiento de América Latina puede caer a cerca de 1,5%-2%, con una inflación de 7%. La caída de actividad en las economías avanzadas se verá agravado por la volatilidad en los mercados financieros. Los precios de las commodities están por debajo de los niveles de 2007, con un fuerte impacto sobre América Latina, que sigue siendo altamente dependiente de exportaciones de productos básicos. La pérdida por términos de intercambio puede significar el 2% del PIB en 2009, la cuenta corriente externa puede registrar un déficit por primera vez desde 2002, los ingresos tributarios se reducirían fuertemente y podrá esperarse también un deterioro importante en las cuentas fiscales.
… Esta presentación está basada en generalizaciones acerca de la región. Sin embargo, existen diferencias importantes. Bajo el claro entendido que la visión presentada aquí no es unánimemente compartida, pueden calificarse los países de acuerdo a sus políticas macroeconómicas y en cuanto a su vulnerabilidad de la siguiente forma: Chile, con las mejores defensas institucionales; seguido por Perú, México y Brasil, con Colombia muy cercana; y, con los mayores problemas, Argentina y Venezuela.
…. Los próximos 12 a 18 meses serán ciertamente difíciles. La percepción que la región se había desvinculado de los posibles problemas de las economías avanzadas ha sido penosamente refutada por los hechos, y como mínimo se espera una fuerte desaceleración en el crecimiento, o una recesión. Las cuentas externas están sufriendo las consecuencias de la caída en precios y en actividad económica, mientras que los flujos de capital se reducen drásticamente. Sin embargo, los principales países del mundo han aprobado importantes paquetes de estímulo, lo que ayuda en forma sustancial a la estabilidad internacional. Las autoridades nacionales ven con mayor realismo la situación y en general han reaccionado positivamente frente a la crisis. Sin embargo, cada país tendrá que recorrer un difícil camino en el que habrá que vencer la atracción de políticas populistas. En cada caso, aun con mejores defensas que en otros momentos de crisis en el pasado, la región deberá hacer frente a los retos económicos más graves en varias generaciones, lo que requiere gran esfuerzo y claridad de criterio."
Extractos del ARI publicado en el Real Instituto Elcano (España)


























