Los riesgos de chupar rueda…
El Tiempo
Bogotá, 22 de febrero de 2009
Por Enrique Santos Calderón
” ya hay indicios de que bajo Obama habría otra actitud: su nuevo zar antidrogas será el actual jefe de policía de Seattle, la capital del estado más liberal en política de narcóticos….en su gobierno el problema de la droga ya no se considere como de seguridad nacional, sino de salud pública…Uribe (debiera estar) atento a lo que pueda hacer nuestro mejor aliado”. (El Tiempo. Colombia)
"…en América Latina donde el balance es más devastador. Colombia, la que más estragos ha sufrido y más sacrificios ha hecho en esta guerra perdida, lo conoce bien. Miles de vidas perdidas, millones de hectáreas fumigadas, centenares de narcos extraditados y el problema solo cambia de escenario y actores. Por cada capo capturado, aparecen tres para remplazarlo. Por cada 100.000 hectáreas fumigadas, se resiembran otras tantas miles. Se desmantelan los 'Machos', surgen los 'Rastrojos'. Se van 'don Bernas', llegan 'don Marios'…
¿Qué tal lo que reveló este jueves la Junta de Estupefacientes de la ONU? En el 2007 en Colombia se "erradicaron" 220.000 hectáreas, pero los cultivos de coca aumentaron en 27 por ciento. Ya no se necesitan más pruebas de ineficacia y lo que urge es revisar una estrategia que no acaba con el narcotráfico, pero sí fomenta la violencia urbana, el crimen organizado, la corrupción del Estado, la política y la fuerza pública.
Es lo que plantea la Comisión Latinoamericana, liderada por los ex presidentes Cardoso, Gaviria y Zedillo, que recomienda tratar el consumo como cuestión de salud pública; reducirlo mediante masivas campañas de información y prevención; replantear la política de erradicación; concentrar la represión sobre las mafias del narcotráfico, el lavado y el tráfico de armas; diferenciar entre las distintas drogas, y evaluar la conveniencia de legalizar la tenencia de marihuana para consumo personal, entre otras muchas recomendaciones.
La legalización en sí no es solución mágica, y la propia Comisión advierte que, si no se acompaña de políticas serias de prevención, puede agravar los fenómenos de adicción. Nadie tiene la fórmula. Lo que se sabe de sobra es cuáles no han funcionado. ¿Por qué insistir en ellas? ¿Por qué no atreverse a buscar alternativas?
No ha sido fácil porque Washington se ha opuesto tenazmente a cualquier cambio. Pero ya hay indicios de que bajo Obama habría otra actitud. En su campaña cuestionó "the war on drugs" y la criminalización de ofensas menores de consumo. Su nuevo zar antidrogas será el actual jefe de policía de Seattle, la capital del estado más liberal en política de narcóticos. Y es probable que en su gobierno el problema de la droga ya no se considere como de seguridad nacional, sino de salud pública.
Con el antecedente del TLC, no sobraría que el presidente Uribe estuviera atento a lo que en este campo pueda hacer nuestro mejor aliado. Para que Colombia no quede otra vez colgada de la brocha. Chupar mucha rueda tiene sus riesgos".
Extracto del artículo publicado por el diario El Tiempo


























