Latinoamérica: ¿regreso al pecado original?
Infolatam
Paris, 10 febrero 2009
Por Javier Santiso
(Especial para Infolatam).- “Es por lo tanto probable que presenciemos de nuevo en el futuro un deterioro relativo de los perfiles de endeudamiento de los emergentes. En particular deberíamos volver a ver más colocaciones internacionales en dólares y menos en divisas locales.
A lo largo de los últimos años, los emergentes, y en particular los de América Latina, habían conseguido reducir lo que Ricardo Hausmann denominó el “pecado original”… es decir la imposibilidad de emitir en monedas locales y tener que hacerlo sistemáticamente en divisas fuertes, principalmente en dólares”.
En el 2009, los países de la OCDE emitirán un récord de bonos en los mercados globales para enfrentar los gastos faraónicos derivados de la actual crisis mundial. Esta sobre dosis de emisiones dejará poco espacio para los emergentes. Sin embargo las necesidades de éstos serán también mayores que en años anteriores. De hecho, según estimaciones de bancos como ING, las emisiones de bonos emergentes deberían alcanzar 65 mil millones de dólares en el 2009, una alza de casi 70% con respecto al año anterior.
Algunos ya anticiparon e iniciaron la actividad emisora para pre financiar el 2009. Así, a finales del 2008, el 18 de diciembre concretamente, México aprovechó la ventana de oportunidad para salir al mercado y colocar unos 2 mil millones de dólares. Por su parte el ministro de finanzas de Perú inició una gira por Nueva York, Londres y Madrid para también tantear el mercado con una emisión de 600 millones de dólares y aprovechar del buen estado de la economía peruana (una de las pocas en el mundo que seguirán creciendo a tasas elevadas en el 2009).
Es por lo tanto probable que presenciemos de nuevo en el futuro un deterioro relativo de los perfiles de endeudamiento de los emergentes. En particular deberíamos volver a ver más colocaciones internacionales en dólares y menos en divisas locales. A lo largo de los últimos años, los emergentes, y en particular los de América latina, habían conseguido reducir lo que Ricardo Hausmann denominó el "pecado original" (en una serie de trabajos realizados en la primera mitad de la década, ver http://ksghome.harvard.edu/~rhausma/publication.htm), es decir la imposibilidad de emitir en monedas locales y tener que hacerlo sistemáticamente en divisas fuertes, principalmente en dólares.
Desde el récord del 2005, las emisiones en dólares por parte de los emergentes habían caído mientras las emisiones locales aumentaron de casi 25%, según el BIS. Los países de América latina en particular habían conseguido emitir cada vez más en divisas locales tanto en sus mercados domésticos como en los mercados globales. A finales del 2008, Colombia, por ejemplo, había conseguido así traspasar más de 71% de su deuda en pesos (contra apenas 48% en 2005). En el caso de México incluso se llegó alcanzar un 80% (contra 55% a principios de los 2000). Por si fuera poco, todos estos países, en particular México y Brasil, consiguieron también colocar bonos a plazos cada vez más largos. La solidez macro-económica y financiero tuvo como consecuencia que a finales del 2008 un 75% del PIB de América latina estaba bajo régimen de grado de inversión, un hito inédito hasta la fecha.
El default reciente de Ecuador, a finales del 2008, no debería sin embargo repetirse en la región y desencadenar una ronda de contagio como las experimentadas en otras ocasiones. Los países latinoamericanos han todos realizados esfuerzos fiscales y de mejoras de sus perfiles de deuda que les permiten hoy enfrentar la crisis global en una situación mejor. Es de hecho llamativo que el default ecuatoriano se realizó sobre la base del argumento de la "ilegitimidad" de la deuda, es decir que no se deriva tanto de la capacidad de pago del país como de la voluntad política de pagar o no pagar (el default tuvo lugar el 12 de diciembre del 2008, a escasos meses de las elecciones presidenciales de abril del 2009).
De hecho el monto total de la deuda de Ecuador no era abrumador. La deuda externa total, según el banco de inversión JP Morgan, se elevaba a menos de 17 mil millones de dólares en total a finales del 2008, es decir 32% del PIB del país. El default sólo abarcó una parte de esta deuda, unos 3,9 mil millones de dólares. En 1999, fecha de su default anterior, la deuda de Ecuador equivalía a 97% del PIB. Estamos también muy lejos de los niveles insostenibles alcanzados por Argentina: cuando dejó de pagar su deuda en el 2001, esta equivalía a más casi 100 mil millones de dólares, es decir más del 95% del PIB del país.
De manera general, América latina consiguió mejorar sustancialmente sus perfiles y manejo de deuda, como lo hemos señalado ampliamente en el último OECD Economic Outlook del 2009 (ver http://www.oecd.org/dev/leo) y trabajos anteriores (ver Hans Blommestein y Javier Santiso, "New Strategies for Emerging Domestic Sovereign Bond Markets", OECD Development Centre Working Papes, 260, abril 2007). El caso de Ecuador se presenta por lo tanto como una excepción y anomalía que no debería repetirse a corto plazo. De recuperarse el crecimiento y los precios de las materias primas en el 2010, la región debería poder salir inmune contra otra recaída en nuevas dificultades.
Ilustración: "El pecado original" Grabado de Alberto Durero (Museo Städel)

























