El despiste de Alan Jara

Semana
Bogotá, 8 de febrero de 2009
Por Alfredo Rangel

“…aseverar que a Uribe le conviene la guerra y que a las Farc les conviene Uribe es un total y absoluto disparate. De hecho, Uribe está acabando con la guerra y, de paso, también con las Farc. …En relación con el año 2002, el año pasado hubo 32 por ciento menos combates por iniciativa de la fuerza pública, 67 por ciento menos ataques de los grupos armados irregulares, el homicidio se redujo a la mitad y el secuestro disminuyó un 89 por ciento…”. (Semana. Colombia)

"…es injusto y no corresponde a la verdad afirmar que el gobierno no ha hecho "nada" por la liberación de los secuestrados. Sí ha hecho, y mucho. Sólo enumeraré algunas iniciativas. El gobierno autorizó y apoyó a Francia, España y Suiza en sus gestiones por el acuerdo humanitario. Más aun, aceptó su propuesta para negociar con la guerrilla en una parte de Florida y Pradera, que rechazó las Farc. Adicionalmente, ha retirado sus anteriores condiciones, como exigirle a la guerrilla una tregua previa, liberar a todos los secuestrados y no volver a secuestrar. Liberó sin contraprestaciones a Granda y a varias decenas de guerrilleros de las Farc por solicitud de Sarkozy. Realizó la Operación 'Jaque'. Y, recientemente, para destrabar el acuerdo humanitario, le propuso a la guerrilla realizar un encuentro en una zona despoblada del país y sin presencia de la fuerza pública. En contraste, la guerrilla no se ha movido un ápice en sus posiciones y ha rechazado todas las ofertas. Sin embargo, Jara no le reconoce al gobierno ninguna de sus iniciativas, lo acusa dizque de aplicar la "pena de muerte por omisión" (¡!), y le carga la responsabilidad del cautiverio de los secuestrados y de la no realización del acuerdo humanitario, cuando en realidad las Farc son las únicas responsables.

De otra parte, aseverar que a Uribe le conviene la guerra y que a las Farc les conviene Uribe es un total y absoluto disparate. De hecho, Uribe está acabando con la guerra y, de paso, también con las Farc. En efecto, luego de seis años de gobierno de Uribe la guerra ha disminuido su intensidad. En relación con el año 2002, el año pasado hubo 32 por ciento menos combates por iniciativa de la fuerza pública, 67 por ciento menos ataques de los grupos armados irregulares, el homicidio se redujo a la mitad y el secuestro disminuyó un 89 por ciento…

…Debido a su debilitamiento y a su desprestigio, la guerrilla es cada vez menos una opción de vida para la juventud campesina, no obstante la pobreza que sigue imperando en algunas zonas rurales de Colombia. Por eso tampoco es cierto que mientras no acabemos totalmente con la pobreza en el campo, seguirá existiendo la guerrilla. Decenas de estudios internacionales demuestran que no existe una relación mecánica entre pobreza y violencia. La violencia tiene su propia dinámica y se puede solucionar en forma autónoma…".

Extracto del artículo publicado por la revista Semana

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