Ahora hay que tomar medidas concretas
Clarín
Buenos Aires, 8 de febrero de 2009
Por Ricardo Lagos
“…ahora lo importante es buscar respuestas colectivas, que involucren a toda la sociedad, respuestas en las cuales dejemos de lado la pequeña política y nos planteemos medidas asentadas en la gran mayoría nacional. Y que sean bases para una estrategia de largo plazo…” (Clarín. Argentina)
"…Cinco puntos que me parecen altamente orientadores para nuestro continente.
Primero. Las medidas que se adopten para enfrentar la crisis deben estar en sintonía con el tipo de sociedad a construir a futuro. Si, por ejemplo, hay programas para capacitar mano de obra o apuntan a medidas contracíclicas, definir el mantenimiento de esos programas si resultan positivos. Las políticas públicas de emergencia también pueden ser parte de aquellas más permanentes, si entendemos por dónde debe ir un país para construir una sociedad con igualdad.
Segundo. El sistema financiero debe continuar actuando a como dé lugar. En algunos casos las normas deberán aplicarse con más rigor; en otros habrá que intervenir fuerte, como hoy ocurre en Europa y otros países. No es posible que el sistema crediticio se desplome y con ello las posibilidades de inversión y consumo.
Tercero. Los programas de inversión pública, especialmente en el amplio campo de las infraestructuras, deben ser para hoy. No sacamos nada con proyectar autopistas o aeropuertos si los estudios de ingeniería demorarán un año. En tiempos de crisis lo importante es que la masa salarial no disminuya. Un país puede crecer mucho a través de desarrollo minero, pero crea muy pocos puestos de trabajo. Por eso hay que apuntar a obras públicas que mantengan la masa salarial y el poder adquisitivo de las grandes mayorías que consumen.
Cuarto. Convertir la crisis en oportunidad y reforzar los programas de capacitación. Ayudar a terminar sus estudios a quien aún no lo hace, capacitar para nuevas ocupaciones, en plazos no mayores de diez años. Algunos lo harán y deberán capacitar al 10 por ciento. Otros buscarán hacerlo al 20 por ciento por año, completando la tarea en un lustro. Lo que hagamos debe ser pensado para más allá de la crisis.
Quinto. Apoyar el consumo de los más modestos, con políticas de subsidios directos bien focalizadas. Se trata de llegar a un diez, quince o veinte por ciento de la población con menores ingresos…
¿Qué pasa si seguimos esta ruta? Posiblemente, América latina pueda tener más peso en el debate que viene, agrupando fuerzas en la demanda por un sistema financiero internacional post crisis más justo y equitativo.
Hay que ser políticamente imaginativos e influyentes. A comienzos de abril tendrá lugar la próxima cita del G-20 en Londres, donde América latina participa a través de Argentina, Brasil y México. Y luego vendrá la Cumbre de las Américas, tal vez para un nuevo diálogo con Estados Unidos. No tenemos mucho tiempo, pero podemos llegar con una posición de consenso. Decir que tenemos méritos porque hemos manejado bien nuestras economías, porque hemos crecido y también la cohesión social.
Decir cómo queremos al Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional o instituciones de ese tipo, puestas al servicio de los países más subdesarrollados. Y demandar reglas internacionales eficientes para que una crisis como la actual no se reproduzca en el futuro".
Extracto del artículo publicado en el diario Clarín


























