Brasil: Gobierno espera crecimiento del 4 por ciento pese a la crisis

Infolatam
Río de Janeiro, 4 de febrero de 2009

El Gobierno de Lula da Silva espera que el país crezca hasta en un 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2009, por encima de la mayoría de los países del mundo, afirmó el ministro de Hacienda, Guido Mántega, quien admitió sin embargo que esa cifra depende de una serie de factores externos, la mayoría de ellos fuera del alcance de Brasil.

Las claves

  • El Gobierno está usando "todos los instrumentos del Estado" para alcanzar esa meta, entre ellos el millonario Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC).
  • "La palabra recesión sirve para Estados Unidos, para los países de la Unión Europea y para Japón, pero no para Brasil", dijo Mántega.

"Haremos un esfuerzo para que sea lo mayor posible, tenemos condiciones e instrumentos y esperamos que sea el 4,0%", dijo el ministro. Afirmó que el Gobierno está usando "todos los instrumentos del Estado" para alcanzar esa meta, entre ellos el millonario Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), de inversiones públicas y privadas, instrumentos monetarios, aumento del crédito, reducción de costos financieros, tributarios y burocráticos.

"No vamos a tener recesión como otros países. No tendremos crecimiento negativo. La palabra recesión sirve para Estados Unidos, para los países de la Unión Europea y para Japón, pero no para Brasil", dijo.

La ministra de la Casa Civil, Dilma Rousseff, y del ministro de Planificación, Paulo Bernardo detallaron en Brasilia un balance del PAC, al que calificaron como una política "anticíclica", que puede contrarrestar ciclos negativos de la economía.

También anunciaron un aumento de 142.000 millones de reales (unos 61.000 millones de dólares) al 2010 en las inversiones del PAC, en un nuevo esfuerzo por resistir los impactos de la crisis que frenó el crecimiento de 5,4% verificado en 2008.

Mántega admitió que el escenario positivo "depende de una serie de factores externos y de programas de otros gobiernos", como el del nuevo presidente de EE.UU., Barack Obama. Brasil también depende de la reacción de China ante el complicado escenario y de lo que va a suceder en el comercio internacional, dijo el ministro.

Lula admitió el martes por primera vez que la economía brasileña podría sufrir "una retracción" este año, en lo que ha sido su peor diagnóstico hasta ahora.

Mántega sostuvo que hasta septiembre pasado la economía de Brasil estaba creciendo a una tasa de 6,0% anual, lo que "fue un hecho muy positivo porque nos dio la retaguardia para desacelerar sin llegar al suelo". Calculó que en el último trimestre hubo una desaceleración que se mantiene en este primer trimestre.

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