Brasil pone barreras a la mayoría de las importaciones
Infolatam
Río de Janeiro, 27 de enero de 2009
El Gobierno brasileño ha comenzado a exigir una licencia previa al 60 por ciento de las importaciones del país, una medida que, según fuentes oficiales, es de carácter “técnico”, pero algunos medios ven como un regreso al proteccionismo comercial, ante la crisis financiera internacional.
Las claves
- Desde la Asociación de Comercio Exterior, creen que la "medida implica un cambio significativo en la ruta de la política de comercio exterior de Brasil."
- Según el Gobierno la norma no supondrá un freno para el flujo de importaciones, puesto que no se van a solicitar requisitos adicionales.
Con esta medida, que empezó a regir el lunes, se busca "mejorar el control estadístico" de las compras externas, explicaron fuentes oficiales.
La medida se aplica a productos de 17 sectores, entre los que se encuentran la industria de molienda de trigo, plásticos, hierro y acero, obras de hierro fundido, cobre y aluminio, bienes de capital, máquinas y aparatos eléctricos, textiles o automóviles y piezas para vehículos.
Portavoces del Ministerio de Comercio Exterior dijeron que la norma no supondrá un freno para el flujo de importaciones, puesto que no se van a solicitar requisitos adicionales y solo se trata de una medida "técnica".
El Ministerio analizará cada petición de importación y la tramitará en un plazo de 60 días, pero para evitar que la disposición cause trastornos en el comercio exterior, en las primeras semanas de su aplicación la aprobación se dará de forma automática.
Algunos medios locales han atribuido esta nueva regla a un intento del Gobierno por equilibrar la balanza comercial, que se está deteriorando rápidamente por la fuerte devaluación del real frente al dólar en los últimos meses y por la caída de la demanda mundial por materias primas.
Según el diario Folha de Sao Paulo, con esta norma el Gobierno "adoptó una serie de barreras no tarifarias al ingreso de la gran mayoría de productos importados". "Esa medida implica un cambio significativo en la ruta de la política de comercio exterior de Brasil", dijo el vicepresidente de la Asociación de Comercio Exterior, José Augusto de Castro, citado por el diario.
En la práctica, las empresas tendrán que rellenar un formulario "más completo" que la actual codificación tarifaria, para que el Ministerio pueda elaborar estadísticas más precisas sobre qué productos está comprando Brasil en los mercados internacionales.
Hasta el 25 de enero, la balanza comercial brasileña arrojaba un déficit de 645 millones de dólares, lo que se explica por una caída del 24,9 por ciento de las exportaciones, mucho más abrupta que el retroceso del 8,8 por ciento de las importaciones en el período.

























