Una claudicación política
El Universal
Caracas, 11 enero 2009
Por Fernando Ochoa Antich
“… Las encuestas, como ya dije, le dan casi veinte puntos de ventaja al no. El rechazo a la reelección presidencial se encuentra enraizado en la conciencia venezolana. Los abusos de poder lo ha sufrido nuestro pueblo durante casi toda nuestra historia. Votar por la reelección indefinida es sencillamente limitar peligrosamente nuestra libertad”. (El Universal. Venezuela)
"… El oficialismo mantiene como tesis que la modificación de los artículos que limitan la elección de los cargos populares a sólo dos períodos es una enmienda constitucional que aumenta los derechos políticos de los venezolanos. Entre sus más apasionados defensores se encuentra Alberto Müller Rojas. De manera ofensiva sostiene que todos los que no coinciden con sus ideas son unos idiotas, ya que la modificación de dichos artículos "no alteran los principios del Estado y sus fines". Creo que está equivocado.
Justamente, uno de los principios fundamentales de la Constitución de 1999 es la alternancia republicana. La modificación de este principio no puede realizarse sino mediante una reforma constitucional o una Asamblea Nacional Constituyente. De todas maneras, la discusión de este delicado asunto no debe realizarse en el marco jurídico. En Venezuela no existe Estado de Derecho para imaginarse una decisión justa de los órganos jurisdiccionales. La oposición debe entender esta realidad y dedicarse a prepararse para enfrentar todas las triquiñuelas que el oficialismo realizará con la finalidad de ganar el referendo aprobatorio.
Las encuestas, como ya dije, le dan casi veinte puntos de ventaja al no. El rechazo a la reelección presidencial se encuentra enraizado en la conciencia venezolana. Los abusos de poder lo ha sufrido nuestro pueblo durante casi toda nuestra historia. Votar por la reelección indefinida es sencillamente limitar peligrosamente nuestra libertad. Esa es la razón por la cual no existe la reelección indefinida en ninguna Constitución de la América, incluyendo a Estados Unidos y a Canadá. Solamente en Cuba se permite la presidencia hereditaria.
El presidencialismo genera demasiado poder. Eso lo entendieron los norteamericanos cuando limitaron a dos períodos de cuatro años el ejerció de la presidencia. Los cuatro períodos presidenciales de Franklin Delano Roosevelt fue una negativa experiencia. Fue un gran presidente, pero se envejeció en el poder. De allí los errores de Yalta. Los argumentos del oficialismo son muy débiles, ante la realidad de haber gobernado Hugo Chávez diez años y poder hacerlo por catorce. Eso significa casi tres períodos presidenciales de la democracia representativa. Repetir y repetir esa gran verdad nos dará el triunfo electoral".
Extractos del artículo publicado en El Universal. (Venezuela)

























