El PJ ya palpita la sucesión de Kirchner

Clarín
Buenos Aires, 5 de enero de 2009
Por Eduardo Van der Kooy

“…Kirchner no se siente rendido. Nadie sabe cómo se siente Cristina. El ex presidente analiza del derecho y del revés un trabajo que hace pocas semanas le alcanzó la consultora Analogías. ¿Qué dice ese trabajo? Que el 31,9% de los argentinos estaría dispuesto a votar en octubre a alguna opción peronista. Casi por mitades, las preferencias se dividen entre el kirchnerismo y alguna nueva corriente que surja en el PJ. La clave radicaría entonces en la necesidad de coagular esa sangría”. (Clarín. Argentina)

"…el peronismo empieza a estar inquieto por el tiempo electoral; el peronismo sigue inquieto por el rumbo del gobierno de Cristina y de Kirchner.

…Tal vez el síntoma más llamativo de la agitada vida subterránea peronista haya sido la irrupción de Reutemann. Aun con prudencia extrema -no conoce otro estilo- el ex gobernador de Santa Fe se anotó temprano para la competencia presidencial. La voracidad nunca ha sido su signo, pero el vacío que vislumbraría en el PJ lo habría inducido a decir lo que dijo.

…El senador respeta a Kirchner, pero es uno de los pocos dirigentes que le dice al ex presidente lo que piensa. Le agrade o no. Kirchner lo atiende y lo entiende porque el ex gobernador habla poco, claro y sencillito. La última vez que se vieron le espetó que el campo está ahora peor que cuando concluyó el conflicto. Se encargó de subrayar entonces que no había entrado en ninguna transa con el ex presidente.

Así fue. Ahora no sólo lanzó la posibilidad de su candidatura presidencial. Le notificó a Kirchner, además, que preferiría no compartir con Agustín Rossi, el jefe del bloque de diputados del PJ, las listas para las legislativas de octubre. Para el ex presidente significaría una encerrona. Sabe que sin una alianza con Reutemann las chances de una elección digna en Santa Fe serían remotas. Santa Fe es la única esperanza entre los distritos grandes que conservan los Kirchner. Capital, Córdoba y Mendoza enfilan hacia un desastre. Buenos Aires forma parte de otra historia. Pero Kirchner y Cristina tienen también una deuda con Rossi. El jefe del bloque fue hombre clave para que el Gobierno consiguiera en Diputados la aprobación de todas las leyes -algunas con significativa cantidad de votos- remitidas desde que cesó el fuego con el campo. Diputados resultó un envión para el Senado. Esa realidad permitió al Gobierno exhibirse recuperado en su capacidad de gestión, aunque distanciado de la simpatía popular.

¿Tiene Reutemann para su hipotético proyecto algún sostén mayor que la buena ponderación que conserva en su provincia? No tiene más que eso pero de a poco aglutina voluntades que en algún momento coquetearon con los Kirchner…. Reutemann, aparte, desconfía de los bocetos que se ven en el peronismo. En especial del desordenado rejunte de Duhalde. "Eso es prekirchnerismo. Yo apuesto al poskirchnerismo", se le escucha repetir. Por ese motivo continúa basculando dentro de la geografía oficial.

Su punto de partida es débil aunque no es mas débil que el de sus posibles competidores. La fortaleza de Solá es también su buena imagen pero su tiempo de rebeldía, desde que partió del kirchnerismo, desnuda serias dificultades para un armado alternativo. A Daniel Scioli aún lo acompaña un ángel porque pese a los graves problemas en Buenos Aires su imagen no se derrumba. Ha caído pero continúa en niveles aceptables (46%). Hay en el peronismo quienes aconsejan no perder de vista a gobernadores menos renombrados. Sería el caso de José Luis Gioja, de San Juan. Gioja no posee todavía envergadura nacional, aunque para la última batalla falta mucho. Con esas cartas, no muchas más, cuenta el PJ para el 2011.

Kirchner no se siente rendido. Nadie sabe cómo se siente Cristina. El ex presidente analiza del derecho y del revés un trabajo que hace pocas semanas le alcanzó la consultora Analogías. ¿Qué dice ese trabajo? Que el 31,9% de los argentinos estaría dispuesto a votar en octubre a alguna opción peronista. Casi por mitades, las preferencias se dividen entre el kirchnerismo y alguna nueva corriente que surja en el PJ. La clave radicaría entonces en la necesidad de coagular esa sangría.

La Coalición Cívica y los radicales tendrían garantizado ya el 21% de los votos. Para todos, oficialistas y opositores, el gran enigma radica en este dato: el 44,5% de los consultados no tiene la menor idea acerca de a quién podría apoyar en octubre. Kirchner piensa seguir especulando con su candidatura en Buenos Aires. Especulará hasta que la ley se lo permita. Supone que sería un mensaje de contención hacia el interior peronista y una señal que sembraría dudas constantes en la oposición. Con Kirchner en la arena electoral la oposición debería aprestarse quizá para una campaña encarnizada. Pero la oposición también sabe lo que pasa: no hay ahora encuestas favorables para la aventura de Kirchner en territorio bonaerense…".

Extracto del artículo publicado por el diario Clarín

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