Nicaragua acumula tensión tras dos años de mandato de Ortega
Infolatam
Managua, 17 de diciembre de 2008
Nicaragua vive uno de los momentos con mayor tensión política y social de su reciente historia, a punto de cumplirse dos años de gobierno sandinista al mando de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo.
Las claves
- Rosario Murillo actúa como una especie de primer ministro y tiene un peso muy importante en la gestión gubernamental.
- Lo que más tensión ha originado ha sido el resultado de las elecciones municipales, que fue impugnado por la oposición.
Lo que más tensión ha originado ha sido el resultado dado por el Consejo Supremo Electoral (CSE) de las elecciones municipales que se celebraron el 9 de noviembre pasado, que le da un triunfo a los sandinistas en 105 de las 146 alcaldías disputadas, incluida Managua.
El Partido Liberal Constitucionalista (PLC) que encabezó una alianza opositora no reconoce totalmente esos resultados "por fraudulentos" y ha emprendido una lucha para que por ley la Asamblea Nacional los anule. Los resultados oficiales, cuestionados nacional e internacionalmente, dieron a la alianza opositora encabezada por el PLC 37 alcaldías y a la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) 4.
El diplomático, parlamentario y analista político nicaragüense Mauricio Díaz dijo que al presidente Ortega no le importa la evaluación que se haga de su gobierno, sobre si lo ha hecho bien o mal. Tampoco, consideró, le importa el balance que haga sobre los resultados de las pasadas elecciones que los da como un hecho consumado, "porque no esta gobernando para este período (de cinco años) sino que piensa en función de como quedarse en el poder después del 2011, y entonces vendrá la gran pelea".
El economista sandinista Orlando Núñez sostiene en una publicación pro gubernamental que en los pasados comicios se enfrentaron dos modelos. Uno es el neoliberal que dejó grandes estragos como la privatización de la salud, educación, empresas estatales y servicios públicos, el aumento del analfabetismo del 12 al 30 por ciento, e incremento considerable de la pobreza. El otro modelo es el del Poder Ciudadano impulsado por el sandinismo que trata de revertir los estragos del neoliberalismo, según Núñez.

























