Argentina: Kirchner, más inversiones en infraestructuras
Infolatam
Buenos Aires, 15 de diciembre de 2008
La presidenta argentina, Cristina Kirchner, que anunció inversiones por unos 32.600 millones de dólares en infraestructura hasta 2011, redobla su apuesta por la obra pública y el consumo para apuntalar una economía debilitada por el “tsunami de Wall Street”, como ella llama a la crisis global.
Las claves
- Kirchner volvió a quejarse de la "descalificación" y los "agravios" que recibe de la oposición.
- Los recursos para infraestructura se emplearán en viviendas, hospitales, redes de alcantarillado o carreteras.
En los últimos diez días, Kirchner ha anunciado créditos a tasas preferenciales por unos 3.850 millones de dólares para incentivar el consumo, la producción y la inversión en industrias y el sector agropecuario, además de subsidios al turismo y la eliminación de un sistema impositivo que pesa sobre las capas medias de la población.
También puso a consideración del Parlamento una polémica ley con incentivos a la repatriación de capitales "en negro" (no declarados al Fisco) y para que las empresas regularicen la situación de trabajadores que mantienen fuera de los registros oficiales.
Kirchner, quien volvió a quejarse de la "descalificación" y los "agravios" que recibe de la oposición, remarcó que el plan de inversiones en infraestructura "no es de contingencia" sino que se diseñó "ante la contingencia" de la crisis global, que ha tenido un fuerte impacto en el sector alimentario y de automoción.
El 80 por ciento de las empresas en Argentina son pequeñas y medianas, pero las once multinacionales de automoción también serán beneficiadas con créditos "blandos" para la compra de automóviles nuevos y de recambio de flotillas de taxis.
La mayor parte de los recursos para infraestructura se decantarán en viviendas, hospitales, redes de alcantarillado y cloacas, además de la pavimentación o ampliación de carreteras y otras "obras menores" con las que se busca favorecer a unas 20.000 pequeñas y medianas empresas de la construcción.
A diferencia de las inversiones públicas que hizo el Gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007), el esposo y antecesor de la mandataria, el Estado argentino cuenta ahora con millonarios activos de los fondos de jubilación privada que la semana pasada pasaron a manos del Estado gracias a una reforma del sistema de previsión social.
La Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES), cuyas cuentas con superávit han servido de auxilio financiero al Tesoro y ahora pasan a apuntalar aún más los planes de Kirchner, recibirá unos 4.000 millones de dólares anuales que antes aportaban los 9,5 millones de afiliados a los fondos de pensión privados.
La obra pública y el consumo han sido los principales motores del crecimiento económico de más del 8,5 por ciento anual en promedio que registra Argentina desde 2003 y que este año muestra signos de debilidad por factores internos y externos.
Los pronósticos privados más optimistas marcan que Argentina crecerá este año un 6,9 por ciento, como consecuencia de la caída de los precios internacionales de granos y cereales, de las exportaciones de automóviles y de la construcción.


























