Colombia: Betancourt satisfecha con su gira latinoamericana
Infolatam
Caracas, 9 de diciembre de 2008
La ex candidata presidencial, Ingrid Betancourt afirmó en Caracas, donde se reunió con el presidente Hugo Chávez, que esta gira ha supuesto “un gran avance” en la lucha para lograr la liberación de todos los secuestrados por las FARC. La ex rehén concluye en Venezuela su gira por Suramérica.
Las claves
- La ex rehén rechazó la posibilidad de lograr un "acuerdo humanitario" y defendió la necesidad de buscar "otras vÃas".
- Betancourt pidió a la guerrilla que abandone el secuestro "como arma revolucionaria" y reconozca su "error".
La mejor aliada
(Especial para Infolatam).- “…Ha sido la mejor aliada de su batalla contra las Farc desde que fue liberada. Ingrid Betancourt complementa en el exterior lo que Álvaro Uribe hace en casa. Quien fuera candidata presidencial está irrigando por las sedes presidenciales latinoamericanas dos mensajes que el mandatario colombiano necesitaba plantar: la guerrilla es una banda criminal sin sentido, asociada al narcotráfico, y las Fuerzas Militares tiene que ejercer presión armada”.
Betancourt, quien se entrevistó con los gobernantes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela en los últimos días, aseguró que durante su gira "se lograron hechos concretos". "El primer hecho concreto es la voluntad de andar un camino juntos buscando una solución al tema de la liberación de los secuestrados", declaró la ex candidata presidencial colombiana, si bien aclaró que "estos hechos tienen que ir madurando".
Explicó que también informó de las entrevistas de su gira a los presidentes de Uruguay y Paraguay, y concluyó que en la región existen "los mejores líderes para adelantar un sueño (…), que es el de una América del Sur unida" en busca de la liberación de los secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La política colombiana añadió que lo más "interesante" de su gira fue aglutinar el "peso de todo un continente hablando unido a favor de la libertad de los secuestrados".
Invitó a los presidentes de la región a que participen "dejando de lado las posiciones políticas" porque "el aporte de cada uno es esencial" y, en este caso, "simplemente se trata de una acción humanitaria". "Creo en la presión del grupo (…) en la unión de todos los presidentes de Suramérica para hacer sentir a los comandantes de las FARC que están señalados con el dedo y que no tienen espacio para intentar justificar lo que hacen", afirmó.
La ex rehén de las FARC reiteró su "llamado" a la guerrilla para que abandone el secuestro "como arma revolucionaria" y reconozca su "error". "Esa rectificación puede traerles réditos mucho más importantes para ellos que la visión corto plazista de un canje humanitario. Está en juego la credibilidad de las FARC para poder ser un interlocutor legítimo en un proceso de paz en Colombia", reflexionó Betancourt.
En ese sentido, rechazó la posibilidad de lograr un "acuerdo humanitario" y defendió la necesidad de buscar "otras vías que no se hayan intentado con anterioridad" para lograr la libertad de los rehenes de las FARC, unos 28 declarados "canjeables" por la guerrilla y unos 3.000 por motivos económicos.

























