Bancos centrales prevén una “desaceleración sustancial” de la economía en 2009
Infolatam
Sao Paulo, 10 de noviembre de 20008
Los principales autoridades monetarias del mundo coincidieron en Sao Paulo en que el año próximo habrá una “desaceleración sustancial” del ritmo de crecimiento de la economía global por la crisis financiera internacional.
Las claves
- La reunión bimestral del Banco de Pagos Internacionales abordó en esta cita la situación económica actual.
"Vamos a tener una coyuntura de desaceleración sustancial en 2009, incluso con una contracción en los países industrializados, y los emergentes van a crecer en tasas menores", declaró el presidente del Banco Central de Brasil, Henrique Meirelles, tras clausurar la reunión bimestral del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por su sigla en inglés).
El BIS es una organización que promueve la cooperación monetaria y financiera internacional, y sirve de banco para los bancos centrales. Está integrado por 55 países y fue creado el 17 de mayo de 1930, por lo que es considerada la institución financiera internacional más antigua del mundo.
Meirelles, que habló en nombre de esa organización, señaló que el llamado "banco central de los bancos centrales", que se reúne una vez por año fuera de su sede de la ciudad suiza de Basilea, abordó en esta cita la situación económica actual, la integración en las Américas y el mercado de cambios.
La entidad concluyó en su reunión a puerta cerrada que "la situación de los mercados mejoró con respecto al comienzo de octubre", según dijo Meirelles en una rueda de prensa, pero subrayó que "nadie es invulnerable a la crisis" y que hay evidencias de problemas "en los canales de crédito".
El funcionario brasileño coincidió con su homólogo del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, quien también defendió, en la misma reunión, la independencia de las autoridades monetarias para adoptar medidas de acuerdo a sus "particularidades".
"No estamos todos en la misma situación, pues algunos tenemos un buen manejo de las expectativas inflacionarias y otros aún tienen que lidiar con las presiones inflacionarias", declaró Trichet.
El responsable del BCE admitió la existencia de "turbulencias y tensiones financieras mundiales que son fuertes y se han intensificado más", pero subrayó que ante "una desaceleración económica global" se debe adoptar "una política monetaria" que tenga en cuenta la situación de cada país.
En ese sentido, Meirelles manifestó que en algunas naciones "se justifica el corte de intereses, pero las acciones coordinadas (entre los países) van en sentido de la gestión de liquidez, que es algo muy diferente de una política monetaria".

























