Perú: García aumentará inversión pública para afrontar la crisis
Infolatam
Lima, 3 de noviembre de 2008
El presidente peruano, Alan García, aseguró que el Estado y el sector público de su país invertirán más el próximo año para contrarrestar los efectos negativos de la crisis financiera internacional en la producción local.
Las claves
- Perú registra un crecimiento económico sostenido desde 2001, que el año pasado fue de casi un 9 por ciento.
- Perú está entre los países cuya percepción de riesgo ante la crisis mundial es "media-baja".
García reconoció que la producción podría verse afectada por la posible caída de los precios de algunas materias primas y de los productos que exporta su país, así como de la eventual disminución en las compras de productos nacionales desde el exterior y de las remesas que envían sus compatriotas desde el extranjero.
"La mejor manera" de afrontar la crisis "es haciendo que la inversión continúe y garantizando a los inversionistas reglas de juego estables que conviertan al Perú es un país refugio del capital y la inversión que abandona otros países", señaló el mandatario en un acto público en Lima.
También enfatizó que se debe poner al "Estado y nuestro sector público a invertir más", tras subrayar que 2009 es "un año decisivo para que el empleo y la producción en nuestra patria no pierdan la velocidad que ha venido teniendo y que causa admiración en el mundo".
El Banco Mundial pronosticó que la crisis financiera afectará a todos los países latinoamericanos, pese a que están mejor dispuestos que en el pasado para soportarla. En este sentido, Perú está entre los países cuya percepción de riesgo es "media-baja", es decir, en mejor situación que Argentina, Ecuador y Venezuela.
Perú, cuyo Gobierno aseguró que tomó las previsiones para afrontar la crisis, registra un crecimiento económico sostenido desde 2001, que el año pasado fue de casi un 9 por ciento. Pero la inflación acumulada hasta octubre ascendió a 5,94 por ciento, casi el doble de la meta planteada por el Gobierno para el 2008, mientras que la pobreza sigue afectando a casi un 40 por ciento de la población.

























