Chávez, Correa y Evo reviven el discurso antiimperialista
Infolatam
Quito 3 de noviembre de 2008
(Informe especial para Infolatam de Rogelio Núñez).- El antiimperialismo es una vieja receta política latinoamericana de la que a menudo se obtienen buenos réditos políticos. Lo hicieron en su época Yrigoyen, Sandino, Lázaro Cárdenas, Perón, Getulio Vargas, Haya de la Torre, el Che, Fidel Castro etc. Lo hizo revivir a comienzos de la década Hugo Chávez y ahora el líder venezolano ha encontrado a dos alumnos aventajados: Evo Morales y Rafael Correa.
Las claves
- Rafael Correa acusa a la CIA de infiltrar al ejército de Ecuador.
- Evo Morales: "después de declarar persona no deseable al embajador de Estados Unidos...ahora quisiera morirme, hicimos historia".
- Morales acusa a la DEA de conspirar para derrocarle y asesinarle.
Doble triunfo
La culminación del proceso de primarias arrojó dos espléndidos resultados, de un lado le dio al país el candidato, Henrique Capriles Radonski, que tendrá la enorme responsabilidad de conducir la campaña electoral contra Hugo Chávez y derrotarlo y, del otro lado, la descomunal participación popular en el proceso de primarias, que no tiene ningún precedente en Venezuela. (Tal Cual. Venezuela)
Hugo Chávez tiene el mérito de haber convertido los mensajes antiimperialistas en el pilar de sus discursos políticos nacionales e internacionales. Tras unos años 90 en los que los países latinoamericanos se volcaron en atraer las inversiones extranjeras y en conseguir que la región no quedara al margen del mundo, ahora el mensaje de algunos dirigentes parece ser el contrario: rechazo a esas inversiones extranjeras y a la colaboración internacional.
En los años 90 fueron los movimientos indigenistas quienes sostuvieron el mensaje antiimperialista. En especial el Subcomandante Marcos cuya sublevación en Chiapas comenzó no por casualidad el 1 de enero de 1994, coincidiendo con la entrada en vigencia del TLC con EE.UU.
Correa, la CIA y Repsol
A los seguidores más convencidos del mensaje antiimperialista de Hugo Chávez se ha sumado ahora Rafael Correa. El presidente ecuatoriano ha colocado en su punto de mira Estados Unidos y la empresa hispano-argentina Repsol-YPF. A Estados Unidos y a la CIA les acusa de estar detrás del ataque colombiano del 1 de marzo contra el jefe de las Farc Raúl Reyes, muerto en un ataque militar al campamento de los terroristas en territorio ecuatoriano.
Correa notificó recientemente a Estados Unidos su decisión de no renovar el convenio por el cual ese país utiliza desde 1999 el puerto pesquero de Manta (sureste) para interceptar vuelos del narcotráfico: "No vamos a perder absolutamente nada cuando se vaya la base norteamericana de Manta, y (así) haya algunos que nos acusen de que con eso va haber un rebrote del narcotráfico".
El ministro de Defensa, Javier Ponce, dio a conocer el martes el informe de una comisión designada por el presidente Rafael Correa que concluyó que los servicios de inteligencia de Estados Unidos han mantenido "claras formas de infiltración" en las fuerzas armadas y policía del Ecuador, evidentes incluso en la incursión colombiana del 1 de marzo a territorio ecuatoriano.
En el caso de la policía, el informe señaló que la supuesta infiltración de la CIA se evidenció en la existencia de una unidad especial de la policía "prácticamente financiada y controlada por la embajada norteamericana". En el caso de las fuerzas armadas, la comisión indicó que la CIA pagaba por información que estaba relacionada posiblemente al Plan Colombia.
Además, el gobierno de Correa ha centrado su ofensiva sobre Repsol que "se va del país porque nos ha hecho perder el tiempo, como ocho meses, además que ha bajado la producción y las inversiones, y no ha aceptado la renegociación del contrato".
Correa afirmó que "ya es muy tarde" para explorar un acuerdo y que los campos de Repsol serán transferidos "a una de las tantas empresas que están ansiosas de invertir en el país". "Ya me están contactando, que ahora sí quieren hablar… Muy tarde, en todo caso que por último los reciba el ministro de Minas y Petróleos, pero hemos tenido tiempo suficiente para hablar y ya estamos cansados de que nos haga perder el tiempo", declaró Correa.
Correa descartó abrir negociaciones con Repsol como le pidió José Luis Rodríguez Zapatero y dejó claro que "la Banana República se acabó. Aquí las condiciones no las van a poner ellos; las va a poner el país".
Evo contra la DEA
En Bolivia, el presidente Evo Morales sigue con su política "antiimperialista" que tiene en Estados Unidos su bestia negra. Primero fue la expulsión en septiembre del embajador de EE.UU Philip Goldberg: "En un momento le dije Álvaro García, el vicepresidente, después de declarar persona no deseable al embajador de Estados Unidos, ahora quisiera morirme, hicimos historia".
Y ahora el presidente Evo Morales decidió suspender "indefinidamente" las operaciones en Bolivia del Departamento Antidroga de Estados Unidos (DEA), tras acusarlo de realizar "espionaje" y "conspiración" contra su Gobierno. El Gobierno de los Estados Unidos rechazó esas acusaciones y advierte que de ser suspendida su cooperación a Bolivia, "se producirá más droga" en el país.
Morales anunció que "Quiero comunicarles, es una decisión personal, a partir de hoy se suspende de manera indefinida cualquier actividad de la DEA norteamericana". Morales aseguró que la DEA alentó acciones opositoras destinadas a atentar contra su vida y acciones conspirativas apoyando a grupos de opositores que entre agosto y septiembre llevaron adelante un frustrado "golpe civil" para destituirlo.
"Existieron agentes de la DEA que trabajaban realizando espionaje político, financiando a grupos delincuenciales para que atenten contra la vida de las autoridades, por no decir del presidente", agregó Morales.
Morales implicó a la DEA en las protestas regionales de septiembre y señaló al agente regional de la DEA de Santa Cruz, Steven Fauctte, como financiero de los cívicos comprometidos en el "golpe de estado cívico-prefectural". Asimismo, pidió a la Unión de Naciones Suramericanas que lidere la lucha contra el narcotráfico en la región para sustituir el papel que actualmente cumple Estados Unidos.

























