Éxitos y fracasos en el combate al narcotráfico
Infolatam
Madrid, 28 de octubnre de 2008
(Informe especial de Rogelio Núñez para Infolatam).- La guerra contra el narcotráfico no es un combate en blanco y negro. A grandes éxitos como la detención el domingo de Eduardo Arellano Félix, uno de los líderes del Cártel de Tijuana, se suceden noticias que muestran cómo el crimen organizado es capaz de minar las instituciones democráticas: el gobierno mexicano ha reconocido que los cárteles han logrado infiltrarse en la Interpol, en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) y en la embajada de EE.UU.
Las claves
- El procurador general de la República ha pedido a Felipe Calderón reformar las instituciones de lucha contra el crimen organizado.
- La fiscalÃa mexicana admitió que el cártel de los Beltrán Leyva sobornaba a funcionarios de la lucha contra el crimen organizado.
- Los cárteles se han dividido en dos grandes coaliciones que luchan por controlar la frontera con EE.UU.
La penetración del narcotráfico
“Grave como es, la noticia no es sorpresa. Los últimos meses el país entero ha recibido una corriente de reportes sobre la posibilidad de que los cárteles se hayan infiltrado en la vida política y hasta en la deportiva. Nos hemos enterado de que incluso habrían financiado manifestaciones pro derechos humanos en regiones donde los combate el Ejército y presionado a candidatos a puestos públicos…Este es el momento de apoyar la lucha contra el narcotráfico. Hacerlo ya no es una cuestión de partidos o de preferencia política, sino de Estado…”. (El Universal. México)
Infiltrados en la SIEDO
La Procuraduría General de la República (PGR) confirmó que los cárteles infiltraron la SIEDO, la Oficina de la Policía Internacional (Interpol) y la embajada de Estados Unidos en México. Esos funcionarios vinculados a los cárteles trabajaban para la organización de los Beltrán Leyva.
Según Marisela Morales, titular de la SIEDO, organismo dependiente de la PGR y encargado de la lucha contra los cárteles de la droga mexicanos, los funcionarios implicados "recibían pagos que iban desde 150.000 hasta 450.000 dólares mensuales" del cártel de los Beltrán Leyva.
Miguel Colorado González, uno de los principales funcionarios de la lucha antidrogas en el país, y coordinador técnico de la SIEDO habría estado vinculado desde 1997 al cártel de Sinaloa, es decir, trabajó para los Beltrán Leyva desde hacía 11 años.
El procurador general de la República, Eduardo Medina-Mora, ha pedido a Felipe Calderón autorización para reestructurar la SIEDO, "para fortalecer a fondo la operación y excelencia jurídica que deben imperar en la SIEDO, solicitaré al señor presidente de la República su autorización para reestructurarla".
Medina-Mora confirmó que como resultado de las investigaciones, han sido separados de sus cargos 25 agentes del Ministerio Público de la SIEDO y otros más que forman parte del personal de apoyo y que suman en total 35 funcionarios: "Se va a limpiar de tajo cualquier síntoma de corrupción y prueba de ello es que hasta hoy han sido separados de su cargo 35 agentes del Ministerio Público de la Federación y fiscales".
Golpes a los cárteles
Junto a esta noticia que evidencia la vulnerabilidad del Estado mexicano, el domingo se conoció que Eduardo Arellano Félix, alias El Doctor, uno de los jefes históricos del cartel del narcotráfico de Tijuana, cayó en manos de la justicia mexicana. El clan Arellano Félix, del cual era jefe, es una de las organizaciones criminales más temidas de México.
La captura de Eduardo Arellano Félix fue calificada por analistas mexicanos como un éxito más en la política de lucha contra las drogas del presidente Felipe Calderón. El viceministro Facundo Rosas recordó que durante el actual gobierno, se ha realizado un total de 239 detenciones de líderes y sicarios de todos los carteles del país y algunos del extranjero, como en el caso del cartel colombiano Norte del Valle.
Guerra civil entre los cárteles
En 11 ciudades de siete estados de México han aparecido varias mantas con textos dirigidos al Presidente Calderón, pidiéndole que se combata al narcotráfico "en forma neutral" y negando la autoría de actos terroristas. Las llamadas narcomantas acusan al secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, de "arreglos" con el cártel de Sinaloa, y de proteger a los jefes de esa organización.
"El Ejército y la PGR son dependencias de usted, la PFP ya participó en la detención del ‘Rey' Zambada y hubo fuga de información. No somos terroristas y nos desligamos del atentado de Morelia y del Consulado en Monterrey…Nosotros sabemos que usted no tiene conocimientos de los arreglos que tiene Genaro García Luna desde el sexenio de Fox, con el cártel de Sinaloa y protege a Mario Zambada, a los Valencia, al Nacho Coronel y a El Chapo Guzmán", señalaban algunas narcomantas.
Las narcomantas simplemente muestran la guerra que enfrenta en estos momentos a los dos grandes bloques en que se ha dividido los cárteles mexicanos de la droga. Según el diario La Jornada "dos grandes bloques, con divisiones y subdivisiones regionales, controlan y se disputan el mercado de la droga en México (hacia) Estados Unidos. Se acabaron los cárteles independientes que respetaban territorios; ahora las organizaciones interactúan en bloques por disputas en busca del liderazgo de sus respectivos grupos, revelan análisis de inteligencia del gobierno mexicano".
Un bloque está compuesto por Heriberto Lazcano Lazcano, El Lazca, unido a los Carrillo Fuentes, a los hermanos Beltrán Leyva, a una fracción de los Arellano Félix y a los sucesores de Pedro Díaz Parada. Sus rivales son Ismael El Mayo Zambada; Juan José Esparragoza Moreno, El Azul; Joaquín El Chapo Guzmán y La Familia, que dirigen Jesús Méndez Vargas, El Chango Méndez, y Nazario Moreno, El Más Loco.
Esas divisiones han provocado que la violencia se dispare en la frontera norte de México por la disputa de accesos al mercado más grande para el consumo de drogas.


























