Chile: Más municipios para la oposición

Infolatam
Santiago, 27 de octubre de 2008
Por Héctor Soto

“…Para Sebastián Piñera la jornada municipal no pudo ser más alentadora. El triunfo opositor en muchas de las principales comunas del país le confiere a su candidatura una base territorial que hasta el momento no tenía. Este factor, unido al potencial electoral que le están reconociendo las encuestas, coloca a Piñera a las puertas de La Moneda cuando todavía queda más de un año para la elección presidencial. Sin duda que se trata de una ventaja que al oficialismo le costará mucho revertir”.

Una singular y sorpresiva asimetría electoral está permitiendo tanto a la oposición como al oficialismo declararse satisfechos, al menos de la boca para afuera, con los resultados de la elección municipal que tuvo lugar ayer. En alcaldes triunfó claramente la oposición, que arrebató a la Concertación algunas de las mayores y más emblemáticas comunas del país. Pero en la votación de concejales, ganó la Concertación, que retuvo 9 de los 10 puntos de ventaja que tenía sobre la Alianza en la elección anterior.

Hay tal vez dos maneras de entender lo que ocurrió. Una es explicando que el electorado de las grandes ciudades le dio un contundente voto de rechazo al oficialismo. La otra explicación apela a tecnicismos electorales, puesto que en esta oportunidad por primera vez la Concertación llegó a elección de concejales dividida en dos subpactos, lo cual le permitió duplicar su número de candidatos. Aparentemente esta formula le rindió frutos, en la medida en que puso a un ejército de más de 4 mil emprendedores políticos, los candidatos, a demostrar que con dos escobas se puede barrer bastante más que con una sola.

Para Sebastián Piñera la jornada municipal no pudo ser más alentadora. El triunfo opositor en muchas de las principales comunas del país le confiere a su candidatura una base territorial que hasta el momento no tenía. Este factor, unido al potencial electoral que le están reconociendo las encuestas, coloca a Piñera a las puertas de La Moneda cuando todavía queda más de un año para la elección presidencial. Sin duda que se trata de una ventaja que al oficialismo le costará mucho revertir. Pero podría tratarse también de una debilidad, habida cuenta del tiempo que resta para la elección y de la volatilidad que eventualmente afectará el próximo año al cuadro político chileno.

Tanto en círculos de gobierno como en las dirigencias partidarias, tanto a nivel de empresarios como de trabajadores, medio Chile en la actualidad se prepara para una brusca desaceleración de la actividad económica y esto, aunque no permita anticipar una crisis recesiva en estricto rigor, significa que la elección presidencial del próximo año tendrá lugar en un contexto crispado. Si bien los primeros perjudicados suelen ser los gobiernos cuando la economía no va bien, las coyunturas económicas difíciles también suelen desordenar sorpresivamente tableros políticos que parecieran estar consolidados.

En la elección de ayer los grandes derrotados fueron el gobierno de Bachelet, que en el año que todavía tiene por delante va camino a la más resuelta irrelevancia, y la DC, que perdió varios alcaldes de sus filas y terminó seriamente diezmada en su caudal electoral. El fracaso DC puso una lápida sobre las ya inertes pretensiones presidenciales de la presidenta de esa colectividad, la senadora Soledad Alvear, pero eventualmente podría favorecer la precandidatura alternativa del ex presidente Eduardo Frei.

La derrota municipal de la Concertación en términos de alcaldes también complica las perspectivas de otro de los aspirantes a ser el abanderado de la Concertación, el actual secretario general de la OEA, José Miguel Insulza. Muchos se preguntan qué sentido puede tener para él renunciar a un cargo seguro en Washington, para asumir a cambio un desafío que ahora se ve más incierto de lo que se veía hasta la semana pasada.

Puesto que de seguro la Concertación entrará en las próximas semanas a un ingrato período de recriminaciones y críticas, el ex presidente Lagos eventualmente podría acarrear en este contexto aguas al molino de sus aspiraciones de reelección. Lagos no tiene buenas relaciones con la dirigencia de los partidos oficialistas, pero a pesar de todo sigue siendo la figura política que más apoyo ciudadano concita en el mundo concertacionista.

La elección de ayer consolidó la ventaja de Sebastián Piñera para alcanzar la presidencia el año próximo e hizo saber a la Concertación que su final está próximo. Este podría ser sólo el principio.

- Imprimir

Comentar esta noticia