Argentina: gobierno impondrá su reforma de pensiones en el Congreso
Infolatam/Reuters
Buenos Aires, 26 de octubre 2008
La presidenta Cristina Kirchner ha dado orden para que comience ya esta semana la tramitacion de la reforma de las pensiones en las comisiones del Congreso a fin de imponer el proyecto de eliminación de fondos de jubilaciones privados. La agenda legislativa prevé que desde el martes representantes oficiales defiendan la creación del Sistema Integrado de Previsión Argentino que augura una dura puja de intereses políticos y empresariales.
Las claves
- Operadores argentinos dicen que existe una lenta sangrÃa de depósitos bancarios para ser convertidos a dólares, lo que obliga al Banco Central a inyectar a diario millones de la divisa estadounidense para atenuar la depreciación del peso.
- los bonos públicos cotizan a valores de cesación de pagos , el peso se ubica en sus mÃnimos desde el 2002 cuando hubo una fuerte devaluación y las acciones bursátiles se desbarrancaron casi 30 por ciento sólo en la última semana.
El nuevo ogro filantrópico kirchnerista
“el Gobierno se encontrará ante dos opciones. La primera es tratar de desandar lo andado…quizá procurando modificar algunos vicios del sistema jubilatorio privado sin impulsar una drástica reforma. La segunda alternativa es redoblar su apuesta…en este último caso, al límite que opusieron los mercados, podría sumarse la furia contenida de muchos ciudadanos que no están dispuestos a seguir soportando nuevos ataques a la propiedad privada”. (La Nación. Argentina)
El Gobierno busca sacar de la cancha a las poderosas Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) y pasar a controlar una cartera de activos de nada despreciables 30.000 millones de dólares. La mandatariadice que busca evitar que la crisis mundial licue las futuras jubilaciones, mientras que la oposición y analistas creen que esconde la imperiosa necesidad del Gobierno de acceder a fondos para enfrentar fuertes vencimientos de deuda en el 2009, ante la estrechez del mercado de crédito internacional por las turbulencias.
Los principales matutinos argentinos del domingo detallaron los argumentos del Estado para el cambio y las AFJP explican sus beneficios, con unos 9,5 millones de afiliados al sistema privado como rehenes en la pelea. "Trabajamos para tener un sistema previsional mucho más justo y equitativo para todos los argentinos", argumenta la publicidad oficial, al tiempo que la cámara que agrupa a los fondos privados recalcaba: "La iniciativa pone en riesgo el ahorro previsional de millones de argentinos".
Un sistema previsional estatal, históricamente deficitario, y un régimen de capitalización individual conviven desde 1994, aunque éste último siempre estuvo ligado a la urgencia de financiación del Gobierno de turno, ya que fueron forzados a comprar bonos local por más del 50 por ciento de sus activos.
Una encuesta publicada por el diario Clarín el domingo reflejó que 4 de cada 10 consultados quiere que coexistan ambos sistemas previsionales, mientras que una misma proporción se cree que el Gobierno alienta la estatización del sistema privado para disponer de fondos para la actividad política.
La incertidumbre que abraza la pelea de intereses terminó por hundir al ya golpeado mercado argentino: los bonos públicos cotizan a valores de cesación de pagos , el peso se ubica en sus mínimos desde el 2002 cuando hubo una fuerte devaluación y las acciones bursátiles se desbarrancaron casi 30 por ciento sólo en la última semana .
El ex presidente argentino Néstor Kirchner y esposo de Fernández "está loco con los números del mercado", sostuvo el viernes a Reuters un portavoz del Gobierno. Los medios comentan que Kirchner, titular del gobernante partido peronista, fue el mentor de la medida previsional.
Operadores argentinos dicen que existe una lenta sangría de depósitos bancarios para ser convertidos a dólares, lo que obliga al Banco Central a inyectar a diario millones de la divisa estadounidense para atenuar la depreciación del peso. Entre los capitales internacionales afectados aparecen los nombres de los gigantes bancarios BBVA, HSBC e ING, más la aseguradora MetLife Inc
(Reporte de Jorge Otaola, Editado por Marion Giraldo)

























