Las elecciones municipales en Chile

Infolatam
Santiago, 23 de octubre 2008
Por Carlos Huneeus

“…. Lo más probable es que la distancia entre la Concertación y la Alianza disminuya y se produzcan cambios en los partidos … Esta elección tendrá implicancias en la contienda presidencial del 2009, lo cual dependerá del posible debilitamiento del PDC y de la votación que obtenga la lista del PPD/PRSD.  Si la Concertación mantiene la distancia con la Alianza del 2004, se creará un nuevo escenario político, pues le daría posibilidades para ganar las presidenciales”.

El domingo 26 de octubre se realizarán las elecciones municipales en Chile, que eligen los alcaldes y concejales de las 350 comunas en que está dividido el país. Los electores tienen dos votos -para alcalde y para concejal- que se presentan en distintas listas, por procedimientos distintos. Mientras los alcaldes postulan en forma unipersonal y se eligen por simple mayoría, los concejales lo hacen en listas y son elegidos de acuerdo a la representación proporcional, usando el método d´Hondt.

Para alcaldes, destacan las listas de la Concertación por la Democracia, la coalición de centro-izquierda que controla el gobierno desde 1990, y la Alianza por Chile, formada por los partidos de oposición de derecha (RN y UDI). También está la lista de izquierda Juntos Podemos Más, integrada por el partido Comunista (PC).

En las elecciones municipales anteriores, realizadas el 2004, la Concertación se impuso ampliamente en concejales, con un 47,89%, mientras que la Alianza alcanzó 37,68% y el pacto Juntos Podemos, 9,17%. El PDC fue el partido con mayor votación, 20,30%, muy por delante del PS, con 10,90%, el PPD, 9,97% y el PRSD: 4,60%.  En la derecha, la UDI sacó mayor votación que RN, 18,81% y 15,09% respectivamente.

El triunfo de la Concertación entonces se explica por el mejor estado en que se encontraban sus partidos, por la cohesión en el gobierno del presidente Lagos, que tenía un alto apoyo ciudadano, así como también por las divisiones de la derecha. Estaba presente la contienda presidencial del 2005 y había claridad en la postulante de la izquierda de la Concertación y en el PDC, así como también en la Alianza.

Las actuales elecciones se dan en un escenario distinto, adverso a los partidos oficialistas. La Concertación se ha debilitado, con la división del PPD por la renuncia el 2006 de uno de los tres senadores y de un diputado, y por la expulsión de un senador por el PDC, que fue acompañado por la renuncia de cinco diputados. Estas divisiones significaron que surgieron dos colectividades  –“Chile Primero” y el sector que abandonó al PDC se integró al PRI- y la Concertación perdió la mayoría que había logrado, por primera vez, en el senado, y en la cámara, que tuvo desde 1989. Este cambio hizo posible la destitución el 2008 de la ministra de Educación por una acusación constitucional presentada por la Alianza.

El gobierno de Michelle Bachelet no tiene la cohesión, ni el respaldo que tuvo el de Lagos y está a la defensiva por la crisis de la educación el 2006 y el fracaso del Transantiago desde el 2007. La presidenta mantiene distancia de los partidos oficialistas, ninguno de los cuales ha logrado ponerse de acuerdo respecto del candidato presidencial para el 2009. La derecha, por el contrario, está más cohesionada que hace cuatro años, con una figura presidencial definida y potente, Sebastián Piñera (RN), derrotado en segunda vuelta el 2006 por Bachelet, y la UDI y RN mantienen una cooperación amistosa que no tiene precedentes.

Lo más probable es que la distancia entre la Concertación y la Alianza disminuya y se produzcan cambios en los partidos: una disminución del PDC y un aumento de RN que superará a la UDI, como consecuencia del liderazgo de Piñera.

Estos resultados en concejales irán acompañados de algunos cambios en alcaldes, con resultados inciertos en municipios importantes, como Santiago, que la Alianza controla desde el 2000, y Temuco, que contrala la Concertación.

Esta elección tendrá implicancias en la contienda presidencial del 2009, lo cual dependerá del posible debilitamiento del PDC y de la votación que obtenga la lista del PPD/PRSD.  Si la Concertación mantiene la distancia con la Alianza del 2004, se creará un nuevo escenario político, pues le daría posibilidades para ganar las presidenciales.

 

- Imprimir

Comentar esta noticia