¿Sol a sus espaldas?

Semana
Bogotá, 19 de octubre de 2008
Por Semana (Colombia)

“Durante seis años, Uribe tuvo una prolongada y excepcional luna de miel. Mucha de ella gracias a su gestión: la seguridad democrática ha sido muy exitosa en sus objetivos primordiales de debilitar a las Farc…La pregunta es si ese respaldo al gobierno se mantendrá en un escenario de mayor desempleo e incertidumbre económica. O si en cambio, como les ha ocurrido a todos los gobernantes, a Uribe también le caerá el sol a sus espaldas”. (Semana. Colombia)

"…combinación de factores ha sustentado ese 80 por ciento en las encuestas que aún mantiene Uribe. Pero, como ha quedado claro en estos días, esos aplausos mediáticos pueden ya no ser suficientes en un futuro que luce incierto y mucho menos manejable, tanto en casa como afuera.

Por un lado, la rebeldía en las huestes uribistas va en aumento. El viernes Cambio Radical, un pilar de la coalición gubernamental, anunció su apoyo al referendo que permitiría la reelección, pero sólo para 2014; una señal de que el ex senador Germán Vargas Lleras parece decidido a jugársela por la Presidencia en 2010. Por los lados del partido de La U, es un secreto a voces la aspiración de su fundador, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos. En Palacio, temen que varios congresistas de La U terminen por no marcharle al referendo y prefieran, en cambio, la reforma constitucional que le permitiría al Presidente lanzarse otra vez, pero sólo en 2014. En síntesis, el otrora acorazado uribista está haciendo agua.

A los vaivenes internos se sumó esta semana otra incógnita para Uribe: el apoyo casi irrestricto de Estados Unidos. Por primera vez, Colombia fue tema de un debate presidencial en Estados Unidos. Ante las cámaras de la televisión, el candidato republicano John McCain acusó a su rival de oponerse al tratado de libre comercio con Colombia, quien es "el mejor aliado que tenemos en la región". El demócrata Barack Obama se defendió con el argumento según el cual "en Colombia los líderes sindicales están en la mira de los asesinos". Y aunque la crítica es injusta -ningún gobierno como el de Uribe ha hecho tanto por protegerlos-, es preocupante que la primera idea que se le viene a la cabeza a Obama, lo que los expertos llaman en inglés top of mind, no es "acuerdo con un país aliado", sino "muerte a sindicalistas". Es claro que con Obama como Presidente, las relaciones con Colombia serán a otro precio.

Pero tal vez la mayor amenaza para la tranquilidad del Presidente en estos 22 meses que le quedan provenga en parte de un elemento fuera de su control: la desaceleración de la economía mundial. El gobierno ya se vio obligado a reducir sus metas de crecimiento para 2009 de 5 a 3,5 por ciento. La construcción y la industria, que venían impulsando el PIB (a un ritmo del 10 por ciento), se están frenando y se prevé un aumento en el desempleo. Los recaudos de impuestos serán inferiores a los proyectados al igual que los ingresos por exportaciones, dada la recesión en Estados Unidos y la crisis que se avecina en Venezuela por la caída vertiginosa de los precio del petróleo.

Durante seis años, Uribe tuvo una prolongada y excepcional luna de miel. Mucha de ella gracias a su gestión: la seguridad democrática ha sido muy exitosa en sus objetivos primordiales de debilitar a las Farc, recuperar el control de los cascos urbanos del país y darles confianza a los colombianos. Se logró atraer inversión extranjera en cantidades jamás vistas. El país es otro distinto que el que recibió el Presidente y ese reconocimiento se refleja en su alta favorabilidad en las encuestas. La pregunta es si ese respaldo al gobierno se mantendrá en un escenario de mayor desempleo e incertidumbre económica. O si en cambio, como les ha ocurrido a todos los gobernantes, a Uribe también le caerá el sol a sus espaldas".

Extracto del artículo publicado por la revista Semana 

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