Crisis del liberalismo económico

El Semanario
México, 8 de ocutbre 2008
Por José Fernández Santillán

“…. ¿Qué modelo puede sustituir al liberalismo económico en retirada? La respuesta, de hecho, ya está en circulación: No se trata del regreso al viejo estatismo. En varios países ya se habla del posestatismo; pero también del posneoliberalismo. Se trata de una fórmula que combina las libertades individuales con la responsabilidad colectiva. En esta nueva visión es importante la complementación entre eficiencia económica y justicia social”. (El Semanario. México)

Uno de los mayores íconos del neoliberalismo, Francis Fukuyama, se ha visto forzado a admitir que, efectivamente, este modelo ya no se sostiene en pie. En un artículo publicado esta semana en la revista Newsweek escribe: "Bajo el mantra de ‘menos gobierno', Washington falló en establecer una adecuada regulación del sector financiero. Esto provocó que se le hiciera un daño tremendo a la sociedad." Quién sabe si los 700,000 mdd que el Congreso estadounidense aprobó sirvan para detener la crisis en acto; lo que sí se sabe es que los contribuyentes de ese país son los que van a tener que pagar los platos rotos del desaguisado.

La hegemonía del liberalismo económico ha llegado a su fin. Los resultados están a la vista: una concentración brutal del poder y la riqueza en unas cuantas manos; bajo o nulo crecimiento económico; desempleo masivo; una economía desarticulada y con grandes problemas de endeudamiento; jóvenes sin esperanzas de futuro, ancianos abandonados a su suerte; jefes de familia sin un ingreso fijo; amplias zonas grises en las que campea el delito.

La pregunta ineludible es: ¿Qué modelo puede sustituir al liberalismo económico en retirada? La respuesta, de hecho, ya está en circulación: No se trata del regreso al viejo estatismo. En varios países ya se habla del posestatismo; pero también del posneoliberalismo. Se trata de una fórmula que combina las libertades individuales con la responsabilidad colectiva. En esta nueva visión es importante la complementación entre eficiencia económica y justicia social.

Es relevante la educación como factor de primer orden para el desarrollo: preparar a los jóvenes en el manejo de las nuevas tecnologías. Desde esta perspectiva, el dilema ya no se ubica tanto en la disyuntiva entre un Estado más grande o más chico, sino en alcanzar un mejor Estado que impulse el progreso con base en políticas públicas eficientes consensuadas con la sociedad civil. Ésa es la nueva época a la que se refiere Meyerson.

Esta Tercera Vía es la que, a mi parecer, están practicando ya países como Inglaterra bajo el gobierno de Gordon Brown; España encabezada por José Luis Rodríguez Zapatero; Chile capitaneado por Michelle Bachellet; y Brasil con base en la conducción de Luiz Inácio Lula Da Silva.

Lo paradójico es que, mientras eso pasa en el mundo, en México seguimos atrapados en el falso dilema estatismo-neoliberalismo. No hay quién proponga algo novedoso y distinto".

 

Comentar esta noticia

 

Cambiar a versión móvil