Se lanzó la campaña política de cara al 2009

Infolatam
Buenos Aires, 8 de octubre de 2008
Por Santiago Lacase

“…Diferentes sectores de la oposición han comenzado a planificar sus campañas electorales, anticipándose a la acción del gobierno nacional. Tanto en el peronismo disidente como en el radicalismo o la corriente que lidera Elisa Carrió consideran que el kirchnerismo se ha vuelto vulnerable y que una victoria opositora es posible en octubre del 2009. Hasta tal punto se siente confiada la oposición, que ya se han lanzado algunas candidaturas presidenciales.”

El arco opositor al gobierno de Cristina Fernandez de Kirchner ha comenzado a calentar motores de cara a las elecciones del 2009 teniendo en cuenta el momento de debilidad política que vive el gobierno y el clima económico enrarecido.

En el 2009 se realizarán las elecciones de medio término donde se renovará la mitad de la Cámara de Diputados nacionales y se elegirán senadores en ocho provincias. Además se llevarán a cabo elecciones a gobernador en la provincia de Santiago del Estero y en Corrientes. Las elecciones legislativas de medio término siempre son un test para el gobierno de turno, y en mucho de los casos presagia el resultado de la siguiente elección presidencial.

Diferentes sectores de la oposición han comenzado a planificar sus campañas electorales, anticipándose a la acción del gobierno nacional. Tanto en el peronismo disidente como en el radicalismo o la corriente que lidera Elisa Carrió consideran que el kirchnerismo se ha vuelto vulnerable y que una victoria opositora es posible en octubre del 2009. Hasta tal punto se siente confiada la oposición, que ya se han lanzado algunas candidaturas presidenciales.

Si bien la política es de por sí dinámica y todavía pueden pasar muchas cosas antes de las elecciones, el escenario donde tiene que desenvolverse el gobierno nacional en un año electoral no es el más auspicioso. La crisis financiera internacional agrava una situación económica nacional que se venía desarrollando desde tiempo atrás. Las cuentas públicas seguramente se van a ver afectadas, tanto desde el lado de los ingresos como en los egresos; y una campaña electoral con una caja escasa es de por sí compleja.

La reducción de los precios internacionales de los productos de exportación argentinos impacta directamente en la capacidad de recaudación del gobierno a través de los impuestos a la exportación. La caída del valor del petróleo, maíz, trigo y soja ha sido pronunciada; sólo para tener un ejemplo de esto vale decir que la soja que en julio estaba alrededor de los U$S600 la tonelada, hoy se encuentra en los U$S350. 

Y al descenso de los valores de los productos exportables hay que agregar que seguramente la crisis económica internacional retraerá la demanda de los mismos. Los derechos de exportación representan el 13% de la recaudación total. También habrá otro tipo de restricciones fiscales: el impuesto a las ganancias podría contraerse si la crisis internacional impacta en la actividad económica de las empresas en la Argentina, situación que ya se percibe.

Es claro que el gobierno de Cristina Fernandez de Kirchner debe encarar una campaña electoral legislativa en medio de una crisis financiera internacional, con sus consecuencias en nuestros productos exportables, y con un clima interno no menos complejo: a las demandas de aumentos salariales de los gremios por inflación se suma un nuevo paro del sector agropecuario.

Lo que no está tan claro es si la oposición está preparada para capitalizar dicha situación. Por ahora solo se perciben aspiraciones aisladas y no un frente unificado con pretensiones serias de quedarse con la victoria.

La campaña ya comenzó. Habrá que seguir de cerca quién mueve más estratégicamente las piezas en éste ajedrez de la política argentina.

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