Miedo a la recesión
Reforma
México D.F., 7 de octubre de 2008
Por Sergio Sarmiento
“Si el próximo presidente de Estados Unidos es paciente y entiende cómo funciona la economía, abandonará las políticas económicas irresponsables de Bush: eliminará gradualmente el déficit de presupuesto, impulsará tasas de interés que otorguen nuevamente un premio al ahorro y hará reformas estructurales que vuelvan más eficiente la economía estadounidense frente a otras del mundo. Poco a poco la recesión abrirá así las puertas a un crecimiento sustentable de varios años”. (Reforma. México)
"…En los primeros meses de este 2008, cuando se esperaba ya el inicio de una recesión, el gobierno de George W. Bush hizo una importante devolución de impuestos, 100 mil millones de dólares a 117 millones de estadounidenses, que sólo promovió un último estertor de consumo antes de llegar al salto de la muerte en el que hoy nos encontramos.
Así como el gobierno de Estados Unidos trató de evitar una recesión con esta devolución de impuestos, durante décadas la Reserva Federal, el banco central del país, ha utilizado la política monetaria para impedir esta parte fundamental del ciclo económico. En los últimos años, cada vez que la economía se ha inclinado a una recesión, o cuando los mercados financieros han caído con demasiada rapidez, la Reserva Federal ha recortado tasas de interés. El paliativo ha funcionado ya varias veces, pero tarde o temprano debía de fallar. En este 2008, de hecho, de nada ha servido que la Reserva haya colocado a las tasas de interés en niveles negativos en términos reales. La tan temida recesión está entrando a la economía de cualquier manera.
Nadie puede abolir el ciclo económico: ni siquiera el gobierno de Estados Unidos con todos sus enormes recursos. Ir en contra de la corriente, como lo han tratado de hacer el gobierno del presidente Bush y la Reserva Federal, es insensato. Más eficaz sería guardar ese dinero y emplearlo para apoyar el repunte que tarde o temprano vendrá.
Si el próximo presidente de Estados Unidos es paciente y entiende cómo funciona la economía, abandonará las políticas económicas irresponsables de Bush: eliminará gradualmente el déficit de presupuesto, impulsará tasas de interés que otorguen nuevamente un premio al ahorro y hará reformas estructurales que vuelvan más eficiente la economía estadounidense frente a otras del mundo. Poco a poco la recesión abrirá así las puertas a un crecimiento sustentable de varios años.
La Unión Americana no es una isla económica. Si quiere salir adelante, tiene que impulsar políticas económicas sensatas. El problema es que no las hemos visto en Washington desde que Bill Clinton dejó de ser el inquilino de la Casa Blanca".
Extracto del artículo publicado por el diario Reforma


























