No hay isla feliz
La República
Lima, 6 de octubre de 2008
Por Mirko Lauer
“Convertir al Perú en una verdadera isla frente a la crisis es imposible. Pero empezar a pensar en una suerte de social-democracia sintonizada con las austeridades que se nos van a imponer cada vez más, si es posible. Restañemos las heridas, no las convirtamos en una hemorragia sin retorno, creyendo que no hacer nada es la mejor manera de hacer algo”. (La República. Perú)
"…hemos abierto nuestro mercado, pero no nos globalizamos mucho. En las mediciones A.T. Kerney-Foreign Policy en el 2002 estuvimos en el puesto 59 de globalización en el mundo, y de allí fuimos subiendo hasta el puesto 50 en el 2006. Extrañamente en el 2007 nos hemos resbalado de vuelta al puesto 58.
Ahora por algún extraño motivo hemos vuelto a ser una isla, ya no proteccionista sino blindada. La lista de lo que nos estaría diferenciando y protegiendo es variada: muchas reservas, la canasta bendita de nuestra oferta exportable, el dinamismo de los agentes económicos, la viada de casi 90 meses de buen crecimiento económico ininterrumpido, etc.
Pero sospechosamente los números en muchas de las demás economías de la región se empiezan a parecer a los nuestros. Además, cuando el ministro de Economía es el menos optimista de los altos funcionarios que declaran hay que parar la oreja, aun si este pudiera ser un ajustador compulsivo. Una parte de las barbas, al menos, debería ponerse en remojo.
Una prueba ácida con obvias implicancias políticas va a ser cómo le vaya en la crisis a los países de la región que venían tomando distancias de la regionalización. Allí sabremos parte de la respuesta sobre si hay premio por buena conducta frente al capital transnacional. Por lo pronto, no lo hubo en Argentina en el 2001.
Antes de que estallara la crisis, los pronósticos de la CIA para alzas de precios daban 20% para Venezuela, 12% para Bolivia, casi 10% para Nicaragua. Como el 3.5% vaticinado para Perú se ha convertido en 6%, quizás deberíamos ver las cifras del universo chavista bajo una multiplicación parecida. Mejor estamos aquí, pero a la vez sometidos a la misma lógica.
Convertir al Perú en una verdadera isla frente a la crisis es imposible. Pero empezar a pensar en una suerte de social-democracia sintonizada con las austeridades que se nos van a imponer cada vez más, si es posible. Restañemos las heridas, no las convirtamos en una hemorragia sin retorno, creyendo que no hacer nada es la mejor manera de hacer algo".
Extracto del artículo publicado por el diario La República


























