La tormenta desatada de este nuevo siglo
Clarín
Buenos Aires, 5 de octubre de 2008
Por Natalio Botana
“… la crisis nos exigirá renovar el arte del compromiso entre fuerzas opuestas. Tendría que ser una innovación de fuste frente a un estilo predominante en el juego político que, hasta las circunstancias actuales, giró en torno al enfrentamiento con los contrarios unido al concomitante desarrollo de los poderes de obstrucción y de veto…¿Qué efectos podría tener este cuadro en medio de la escasez fiscal derivada de la caída pronunciada en el precio de nuestras commodities?”. (Clarín. Argentina)
"…las enseñanzas acerca de la capacidad corrosiva de las crisis económicas -políticas, humanas e ideológicas- encierran mucho más que un mero valor heurístico: son, ante todo, un llamado de atención con plena vigencia en el presente.
Estos signos de advertencia se están prendiendo por doquier en el mundo. Señalan, por un lado, el colapso de un modelo mundial en la economía que reinó después de la caída del Muro de Berlín y despliegan, por otro, la posibilidad del desarrollo de una economía mixta mucho más atenta al principio de coordinación entre entes reguladores de los flujos financieros. Que este ordenamiento aparezca hoy en el repertorio de lo posible no significa que el mismo pueda concretarse de un día para otro.
Es una operación que descansa en el difícil arte del compromiso cuando la confrontación en el plano político, o la abstención de los gobiernos en el plano del mercado, fue moneda corriente en lo que bien podría denominarse -parafraseando a Stefan Zweig- el cercano "mundo de ayer".
Para nosotros, estas señales son aún más fuertes, porque la crisis nos exigirá renovar el arte del compromiso entre fuerzas opuestas. Tendría que ser una innovación de fuste frente a un estilo predominante en el juego político que, hasta las circunstancias actuales, giró en torno al enfrentamiento con los contrarios unido al concomitante desarrollo de los poderes de obstrucción y de veto. Esta militante disposición de las cosas no afectó la hegemonía del Poder Ejecutivo gracias al excelente rendimiento fiscal del último quinquenio. ¿Qué efectos podría tener este cuadro en medio de la escasez fiscal derivada de la caída pronunciada en el precio de nuestras commodities?
En esta respuesta se cifra una porción de nuestro porvenir inmediato. El oficialismo debería aplacar el ánimo de confrontación y las oposiciones sociales y políticas la tentación de producir cambios de gobierno mediante la incentivación de la crisis. Si el primero de estos comportamientos evoca la pasión de gobernar con exclusiones, el segundo reproduce con ropaje civil el ánimo golpista de los años treinta. Para avizorar el rumbo en la tormenta, sería conveniente que no prevalecieran estas inclinaciones".
Extracto del artículo publicado por el diario Clarín


























